LA IDENTIDAD DE LA PESCA

  EL FILETE COMO CARNADA

 

  ERNESTO FRANCHINO  Si hablamos de pescar con carnada natural (como si hubiera alguna de otro tipo) tenemos que reconocer que el filete (tira, lonja, etc.) tanto de dientudo como de pejerrey, mojarra, lisa, etc. es de lo más rendidor en cualquier pesca. Pero para que esta condición se cumpla deberá ser muy fresco (de ser posible recién pescado) y estar presentado de manera prolija, dependiendo la forma del encarne del ámbito y/o de la especie que estemos buscando. Las herramientas necesarias para este proceso son solo una tabla de madera y un cuchillo bien afilado, preferentemente de hoja fina y flexible, y para mantener nuestro producto terminado una bolsa de nailon para guardarlo dentro de la misma y no pierda su humedad natural.




H
ay varias técnicas para preparar nuestro engaño antes de clavarlo en el anzuelo, dependiendo de la especie que busquemos y del lugar en el que estemos. Por ejemplo hay ambientes y especies (como el pejerrey por ejemplo) que hará variar el inicio de dos maneras fundamentales y que pueden significar el éxito o el fracaso de nuestra gestión. Descamar el pescado. Hay dos tendencias, una es descamarlo para que sea más suave al toque del pez, y la otra es dejarle las escamas para que brille de manera natural y sea más tentador. Personalmente prefiero la segunda (en la naturaleza no hay peces sin escamas (salvo los de piel) por lo que creo es como antinatural su presencia en el ambiente. Pero reconozco que ambos rinden en buena medida. En otros casos, por ejemplo con ejemplares chicos, es mejor descamarlos para que estén más al alcance de su mandíbula (léase prolijos). Conclusión: Descamar o no un filete antes de cortarlo dependerá del tamaño de los pejerreyes que estén saliendo y/o del tamaño de la boca de los mismos. Esta operación se realiza apoyando el lomo del cuchillo en la cola del animal y lo vamos arrastrando hacia la cabeza repetidas veces (sin levantarlo) hasta que por consecuencia de las raspaduras la piel quede sin asperezas. Cuanto más fresco el pescado más sencillo es sacarle las escamas.

 



  SEPARAMOS EL FILETE    SEPARAMOS LA CABEZA  S
egundo paso: Separar el filete (o los filetes) del espinazo del animal. Esto se realiza apoyando el pescado sobre una superficie lisa y haciendo un corte horizontal a un centímetro de la cola para luego comenzar a desplazar el cuchillo hacia la cabeza, en contra del sentido de las escamas, lo más cerca posible del espinazo, imprimiéndole un suave pero firme movimiento horizontal para que corra mejor y no desgarre. Una vez llegados a la aleta pectoral sacamos el cuchillo y hacemos un corte vertical para separar definitivamente el filete del resto del cuerpo. Giramos y hacemos lo mismo del otro lado.

 



  DESPINAMOS    DESCARNAMOS Y EMPROLIJAMOS  P
odemos variar el espesor del filete dependiendo de la cantidad de carne que queramos aprovechar, por ejemplo si estamos bien surtidos de carnada y no necesitamos cantidad sin calidad podemos dejar más carne contra el espinazo para que esté el filete más prolijo. Una vez realizado esto emparejaremos los bordes con el cuchillo haciendo un corte longitudinal en la carne para lo que va a ser la punta de la carnada no le queden "pelusas" colgando. Una vez terminado procederemos a sacar las tiras definitivas cortando el filete transversalmente para que sean más resistentes a las rasgaduras que si lo hiciéramos en forma directamente vertical. Una vez hecho esto verificaremos que las tiras estén del largo que queremos y estarán listas para que encarnemos pasando una vez (máximo dos) por el anzuelo dejando el resto colgando.




T
odas las carnadas posibles rinden en menor o mayor medida en los diferentes ámbitos en los que intentemos la pesca. Por ejemplo en el río de La Plata, el Paraná, el Uruguay y la zona del Delta podemos intentar con Mojarra, morena, camarón de río, panzudito, madrecita, lombriz de tierra, isoca, filete de mojarra, dentudo y/o del mismo pejerrey. Para los ríos interiores, arroyos y canales probemos con mojarra, panzudito, morenita, plateadita, lombriz de tierra, gusano de la carne, filete de dentudo, mojarra o del mismo pejerrey. A las lagunas llevemos mojarra viva, panzudito, madrecitas, tosqueros, tripa de ave, lombriz de tierra, camarón de agua dulce, filete de dentudo o del mismo pejerrey. Para el mar tengamos en cuenta el camarón entero fresco o mejor aún pelado y sin cabeza (puede ser cocido), filete de magrú fresco o salado, tiritas de lisa en aceite, mondongo en aceite, filetitos de pejerrey muy prolijos y pelados y anchoita fresca en tiritas.

 



  EMPROLIJAMOS LOS BORDES    CORTAMOS LAS TIRAS  E
ste trabajo lo podemos hacer en el mismo lugar de pesca con pescado fresco o podemos llevar pescado a casa, prepararlo y conservarlo en aceite, preferentemente de pescado (de no ser posible usemos aceite de girasol que es neutro). El filete de dientudo es la variedad clásica y más rendidora para los peces cohabitantes con esta especie, solo o combinado con mojarra entera o cualquier otra carnada como pueden ser la tripa de ave, las lombrices, etc. (sanguchito). La lisa es ideal para este arte y la mojarra también, sobre todo guardadas en aceite, pero la primera será mucho más duradera dado su alto grado de dureza, a la hora de no querer renovar a cada rato el engaño en nuestros anzuelos. Antes de empezar a trabajar deberemos controlar el filo del cuchillo que, si no está bien asentado "romperá" la carne. De no ser así lo "chaireamos".



Ernesto Franchino