LA IDENTIDAD DE LA PESCA



  LINEAS
  SEÑUELOS





Dentro de este ítem incluiremos lo que son los señuelos propiamente dichos y engaños en general como lo son las cucharas, las "gomitas", los "fiocos", y otros. Empezamos con los señuelos: Son engaños que incitan al pez a morderlo por diferentes razones como pueden ser confundirlo con alimento, irritarlo con el ruido o el movimiento, irritarlo con el color o invadir su territorio, etc. Imitan peces en formas y colores o alimentos naturales como ranas, cangrejos, ratones, etc.

 




Bananas para dorado

Mojarras para dorado

Todos alguna vez funcionan pero siempre tenemos a las estrellas infaltables en una caja que se precie de ser de un pescador de spinning a saber: Un oreno rojo y blanco, un plop igual, un yitter verde y blanco, un tucán rojo y negro, un tucán flex rojo y blanco, una ranita de goma negra, un culu culu rojo y blanco, y algunos otros pero no confundir. Lo que es bueno para algo no es bueno para otra cosa. Desde el ángulo del sol hasta la humedad o la transparencia del agua hacen que el animal vea otra cosa que la que le presentamos.

 




Señuelos para tarariras

Se los divide en tres grandes grupos: De acción de fondo, de media agua y de flote para, lógicamente intentar "cazar" dentro de esas franjas. También tiene que ver con la rapidez o el ángulo de la caña con respecto al agua lo que hace que se hunda o flote más o menos en la traída intentando el engaño. A la derecha tenemos algunos de los clásicos ya nombrados: 1º columna: Un plop chico, un plop grande, un yitter bug enorme, un tucán flex grande y uno chico. 2º columna: una cría de marrón, un rapala clásico, un tucán flex enorme y una cría de batracio que anduvo muy bien con las marrones en el sur. A todos estos señuelos debemos quitarles los triples y cambiarlos por anzuelos simples sin rebaba y en lo posible con un solo terminal ya que dos, si se lo traga, es casi imposible devolver la pieza al agua sin daño alguno. Insistimos en esto ya que muchas veces lo toman peces demasiado pequeños.

 



ARTIFICIALES
Recibe este nombre, en realidad, todo lo que sea engaño pero en este caso en particular nos referiremos solamente a elementos parecidos a la comida natural de los peces. Hoy todos ellos son de siliconas. Algunos vienen con olor, otros con sabor, otros con ambos pero lo que es indiscutible es la naturalidad con la que se desplazan estos artificiales por el agua tanto en la superficie como debajo de ella. Claro que ayudada por un pequeño esfuerzo por parte del pescador que debe conocer lo que su engaño hace en el agua y los efectos que causa cuando este no lo ve.

 




Los hay imitando toda clase de "comida". Desde comunes lombrices de tierra hasta complicados cangrejos, pasando por ranas, ratones, etc. Todos son de veras buenos y tienen su destino definido en cuanto a la especie que se pretende capturar en el arte de la pesca que tiene al artificial por estrella. Los costos bajos y la venta masiva de estos elementos hacen para el pescador una tranquilidad si es que los elije como una opción más a la hora de tentar a los peces. Lo que debe tenerse siempre muy en cuenta es la utilización de ellos en los anzuelos adecuados.



 

CUCHARAS
De la pesca con engaños posiblemente sea la más genérica de todas debido a lo neutro de su enfoque en lo que se refiere a especies definidas para cucharas definidas. Aunque que las hay las hay. Se dividen en dos grandes grupos: Las giratorias y las ondulantes. Las primeras actúan como
agitador o generador de ondas que lógicamente al pez lo atraen debido a las vibraciones que descarga en el agua con su movimiento y las segundas generan un movimiento de sí mismas que logran que el animal vea un pez en movimiento casi natural.


Todas son de hundimiento aunque, lógicamente, las más livianas vienen cerca de la superficie si las traemos muy rápido. Las cucharas deben estar acordes a la acción de la caña para que el rendimiento sea óptimo. Es inútil tratar de lanzar una cuchara de 14 gramos con una caña para lanzar pesos de hasta 250 gramos o a la inversa. La técnica que uso para la pesca es dejarlas caer y luego recogerlas con tirones medidos para que su movimiento simule un pez con dificultades en su desplazamiento. Son locuras de uno ¿Vio? Inténtelo medido solo con su instinto y trate de ver si le resulta como le digo.

 

 

FIOCOS

Son artificiales para pesca definida como el trolling. En nuestro país se usa en el litoral atlántico para la emocionante pesca del pez limón que tanto nos atrapa en la época en la que hace su aparición en la costa de Mar del Plata y zona. Simplemente se arrastran con la embarcación a velocidades constantes y no muy rápidas hasta que el animal lo tome. Los hay de diferentes tamaños, materiales, pesos y colores y la elección de los mismos debe forzosamente limitarse a los consejos del patrón de la embarcación que contrate para esta pesca. Le aseguramos que va a divertirse de lo lindo sin tener que, a veces, navegar mucho.


 



MOSCAS

Si bien son artificiales las dejamos para los expertos ya que su desarrollo es complejo. No difícil: Solo complejo.




MOTIVOS POR EL CUAL EL PEZ NO TOMA SEÑUELOS

01) Estamos usando el artificial equivocado: Varias pueden ser las razones. Desde que el pez no está comiendo lo que le estamos presentando, el tamaño errado, sus costumbres alimenticias o la especie equivocada. "White noise" (aprendizaje del pez a no morder los artificiales por memoria reflexiva), etc. entre otros.
02) Color equivocado: Puede ser factor decisivo dependiendo de la luz, transparencia, salinidad, correspondencia con el forrajerío, reflejo de la luz en el mismo, irritación que le produce, "white noise", etc.
03) Estamos imprimiendo un funcionamiento incorrecto al señuelo en el agua: Sea por la velocidad, la profundidad a la que trabaja (la altura de la caña con que lo traemos) o si es de paleta puede que esté torcida, etc.
04) Dirección de los lances: Por el "white noise" es preferible cambiarle la dirección de la "traída" de los engaños. Los peces reflexionan que si lo que nada lo hace hacia la costa lo mas probable sea que se ensarte. Pruebe desde un bote casteando al revés o, vadeo silencioso mediante, arrastre el artificial hacia el medio del ámbito. No es la lógica del animal.
05) Nivel equivocado de frecuencia en los lanzamientos del artificial. Demasiado poco o mucho no es lo correcto.
06) Acercamiento incorrecto del pescador al ámbito en el que desea hacer trabajar el señuelo.
¿Nos entendemos?
07) Aguas sucias: La poca visibilidad hace que el animal solo dependa de las vibraciones para detectar el artificial y eso lo limita en cuanto a las mordidas por provocación que son muchas veces la razón del ataque.
08) Condiciones del agua: Químicamente inapropiada para que el pez intente comer agresivamente. Se alimenta distinto.
09) Perturbaciones ajenas al ámbito: Luces y sombras, ruidos, clima (baja presión, tormentas, etc.), vibraciones, etc.
10) Hora equivocada: Esto tiene que ver tanto con los hábitos alimenticios, con la temperatura del agua y con la especie que estemos tratando de capturar. No es lo mismo una tararira al mediodía que un pejerrey a esa hora.




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