Antiguamente
era común su captura desde las escolleras de la costa de Mar
del Plata. Hoy por hoy el tamaño del recurso se ha empequeñecido
y solo se lo pesca de embarcado a fondo sobre bancos de piedra entre
los 10 y los 50 metros de profundidad. Su carnada preferida es la blanca:
Pejerrey, calamar, chipirones y también anchoita fresca y lombriz
de mar. Existe el Besugo blanco ((Cheilodactylus Bergi) también
con características deportivas.
Sus capturas se realizan frente a toda la provincia pero principalmente
sobre las costas de Mar del Plata, Miramar, Mar del Sur, Necochea y
Bahía San Blas. Se distingue del Sargo (el otro espárido
de la zona) por la coloración y la forma de la cabeza. Su carne
es muy apreciada por quienes gustan de dedicarle tiempo a la cocina.
La clásica salsa Vasca lo acompaña en forma inevitable.
Si se embarca preguntele al patrón si lo deja pescar con línea
de mano. Desde aquí le garantizamos que tendrá una experiencia
inolvidable. Es como volver a nuestras raíces de pescadores,
cazadores y recolectores. No se ría.
La línea de mano es simplemente un hilo con, digamos,
cinco anzuelos (por ponerle un número) con un plomo para que
vaya al fondo. Cuando toca la levantamos un poco y esperamos los piques
que no van a tardar en concretarse. Si Dios quiere le tocará
sacar por lo menos de a cuatro.