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(Leporinus
obtusidens)
La
boga es uno de los peces que más merece estar en un lugar privilegiado
entre las especies deportivas de agua dulce en nuestro litoral bonaerense
dado la lucha que presenta al pescador si se la busca con elementos
adecuados en sus dimensiones. Su habitat es bastante extenso ya que
vive en toda la cuenca del litoral argentino desde Misiones o Paraguay
hasta el Delta y hasta el mismo Río de La Plata (todos sus
tributarios incluidos) bastante aguas afuera hacia el río,
prefiriendo la zona de los "Bajos del Temor", los muelles
del Paraná Guazú con cebaderos y los malecones de Berisso,
se la puede encontrar en toda clase de aguas, desde zonas de poca
agua, en remansos, juncales, pozones, canales de hasta 10 metros de
profundidad, etc. etc. erc.
En mi agenda piscatoria estival (de Septiembre
a Marzo) cuando subimos los ríos Paraná o Uruguay, está
siempre colocada en primer lugar, como especie menor por supuesto,
dentro de la "variada estival". El Dorado, el Surubí
o el Pacú no han podido con la Boga, a pesar de las enormes
diferencias entre estas pescas. Dada la dificultad que nos depara
clavarla, la atención que nos pide el pique, su combatividad
una vez clavada y las corridas y las bajadas que nos da cerca de la
embarcación, es mi preferida a la hora de armar mi Shakespeare
Wonderod con mi Tiny 20 cargado con multifilamento del 0.14

Es
un animal espléndido de líneas esbeltas lo que lo hacen
un gran nadador y un gran luchador al momento de estar clavada. De
costumbres alimenticias omnívoras (prefiriendo granos y semillas)
nos ofrece muy buenas corridas cuando intentamos sacarla del agua.
Tiene una boca muy chica y frágil con labios débiles
y los dientes tipo "leporinos" que deberemos tener en cuenta
al presentarle la carnada. Muy poco tenida en cuenta por los asistentes
a estos ámbitos se la pesca con carnada natural o masas preparadas
a propósito y es casi eliminada de la agenda de todos por simple
desconocimiento. Los quisiera ver con un ejemplar de 4 kilos clavado
y nadando cruzando la corriente y tratando de soltar la embarcación
para no perder la pieza. Sin los saltos espectaculares del Dorado
por supuesto, es digno rival de cualquier deportista experto o no.
Se mueve en grandes cardúmenes preferentemente en zonas de
muelles con atracadero de barcos transportadores de granos y donde
hay cebaderos.
El pique de la boga cuando se le presenta
la carnada es muy delicado. La explicación es que como tiene
boca chica va comiendo a mordiscones (tiene dientes como un ratón)
y llevando el cebo. Debido a eso debemos estar atentos siempre a la
línea. Yo personalmente la pesco con el pick up de mi Tiny
20 abierto y como con un metro de hilo fuera del reel en mi mano izquierda.
Cuando noto que está tomando le voy soltando hilo hasta que
logro darme cuenta de que puedo clavarla. Casi nunca fallo. El tamaño
que alcanza es de hasta setenta centímetros de largo y llega
a los seis kilos de peso en las generales de la ley, pero se han visto
ejemplares de hasta nueve kilos a los que llaman "bogones".
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El
equipo debe ser, como siempre decimos, lo más
equilibrado posible. Lo ideal es uno de "spinning"
o "bait cast" liviano a mediano. Como ya dije yo armo
una Shakespeare Wonderod de 1,85 mts (una delicadeza) con un
Tiny 20 colocado bien al fondo (tiene porta reel corredizo sobre
un mango de corcho con el que logro cambiar la acción
de la caña) cargado con multifilamento del 0.14 o mi
Bando Banax Lode Star LS-662M con un viejo Daiwa 1000 D cargado
con Super Raiglón del 0.24. Ambas opciones más
que óptimas dependiendo del caso (costa o embarcado).
En la línea pongo un anzuelo (Mustad 9671 Nº 8 al
14) atado al final de una brazolada del 0.35 ó 0.40 (leader
de acero de no más de 10 libras y muy flexible, opcional
por si traga y muerde) que se une al nylon del reel con un esmerillón
acorde. El plomo, de acuerdo a la caña, debería
ser corredizo y estar enhebrado en el nylon del reel. En el
caso de correntadas fuertes la plomada puede ser plana o del
tipo pirámide truncada atada a un "snap" que
corra por la línea. Como digo siempre, cada maestrito
con su librito, y en esto de la pesca lo que de verdad sirve
es lo que nos da los mejores resultados en cada lugar y con
cada especie.
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Las
carnadas son variadas y dependen de la época y del lugar
en que estemos. Toma desde carne vacuna (corazón, matambre,
todo tipo de embutidos, panceta, etc), frutas como los quinotos,
tripa de sábalo, bagre amarillo cortado en dados chicos
y masas preparadas por el hombre. También toma granos
de maíz, lombriz de tierra, orugas, etc. Para el caso
del maíz se lo debe hervir para encarnarlo y clavarlo
en la parte blanca del grano dejando libre la muerte del anzuelo
(si pesca con muerte). El maíz es ideal para cebar desde
la misma embarcación y algunos lo untan con miel. Las
masas o pastas preparadas suelen ser mortales en algunos ámbitos.
Para prepararla usemos harina de trigo y de maíz por
partes iguales. Colorante rojo de repostería, ají
molido y esencia de vainilla. Hervimos la mezcla amasada con
gelatina sin sabor. Sacamos y dejamos con un poco de humedad
y guardamos en recipiente del tipo "tupper". Otra:
Una parte de harina de maíz y dos de trigo y una cucharada
de azúcar. Hervimos y hacemos lo mismo que con la otra.
Y si no tiene nada de esto pruebe como dice Wilmar Marino: Dos
tapas de empanadas, colorante rojo, mezcle, amase y hierva.
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El habitat de la boga, como dijimos, es desde el Río de La Plata hasta el Alto Paraná, Misiones, el Bermejo en la provincia de Salta, el Río Salado de la provincia de Buenos Aires, algunas lagunas de su cuenca y el canal 9 en Dolores. Los tamaños diferencian las zonas nombradas. Por supuesto que las pocas boguitas que se logran en las aguas interiores del centro de la provincia de Buenos Aires nada tienen que ver con los monstruos que se capturan en el Alto Paraná tanto debajo del dique como en el lago que formó el mismo, ni con las de los "malecones" de Berisso que en plena temporada saben alcanzar los 6 kilos de peso. . Personalmente he logrado capturas de casi cuatro kilos en Itatí, y dicen que en el lago las hay de más de nueve kilos dependiendo también de la variedad de las familias. Habita las zonas de los ríos con piedras, tosca, veriles, canales y juncos o plantas sumergidas, manglares, etc. Los portes varían según las zonas: En Concordia las hay de hasta 5 Kgs, en el Guazú las hay de 4 Kgs y en el Río de la Plata de 6 Kgs. Y no olvidemos las de 9 kilos en el lago de la represa en el Alto Paraná, para el caso de buscar un verdadero desafío dentro de la pesca deportiva a la que podemos llamar liviana.
La
pesca de la Boga es un compromiso que ningún pescador debería
evitar. Les va a exigir una técnica refinada, una ansiedad
controlada a la hora de clavar, una concentración y una atención
esmerada y una delicadeza por demás sutil que sí o sí
se debe refinar con la práctica. Tanto en el Río de
La Plata como en el litoral Misionero las bogas están. Hay
que adaptar los equipos a los pesos y darle para adelante. No conozco
a nadie que haya ido a pescar bogas y no haya vuelto a intentarlo.
Es más: Tengo un amigo que se dedica exclusivamente a esa pesca.
Sale de Buenos Aires en avión, se aloja en Ita Ibaté
y sale a pescar solo bogas, a las que agrega algún pacú
en temporada. Pero su gran amor es la boga.