|
|
![]()
(Luciopimeludos
pati)
El
patí es una variedad de pez emparentada con los bagres
y su gran tamaño lo hace una presa codiciada en temporada
estival comenzando a cobrarse las primeras piezas a partir
del mes e Octubre o con los primeros calores. A pesar de
no presentar las temibles púas que sus parientes
tienen en las aletas sus características son semejantes
y lo ubican dentro de los denominados "cat fish".
Es de color azul plomizo con manchas blancas al igual que
la zona ventral, de ojos chicos y de boca grande alcanza
pesos de hasta 18 kilos o más en algunas ocasiones.
Hay quienes lo comparan en su edad adulta al surubí
pero ningún detalle (fuera de ser ambos "cat
fish") los emparenta. Su habitat preferido son las
aguas cálidas y limpias y bien oxigenadas. Se sabe
que el frío afecta mucho a los ejemplares adultos.
Prefiere las aguas profundas donde se mueve cómodamente
aunque en ocasiones se lo ve alimentarse en zonas playas.
La forma más común de tomar su alimento es
permanecer al acecho en los veriles de los canales y en
los bordes de los pozones del fondo del río. No es
una variedad de pez cazador a pesar que en su dieta entran
pequeños bagres, morenas, anguilas, mojarras, sábalos,
gruesas lombrices "dedo", etc. Se lo encuentra
preferentemente dentro del Delta Entrerriano, el Bonaerense
y el mismo Río de la Plata formando parte en verano
de lo que denominamos pesca variada de río. Se lo
pesca tanto de costa y muelles como de embarcado. Por supuesto
los ejemplares de mayor porte se dan con esta última
modalidad usando la técnica del "garete"
dejando que el aparejo arrastre por el fondo donde el patí
se alimenta.
La técnica para pescarlo desde la costa es levantar
un poco la primer brazolada y "cargar" de carnada
por demás el anzuelo para tentarlo a tomar el engaño
que, de ser posible, deberá estar compuesto de tripas
de sábalo en principio de descomposición.
También toma filete de sábalo fresco, lombriz,
anguila, morenas, mojarras, etc. Desde la costa el pique
de esta especie se caracteriza por provocar en la línea
la clásica aflojada de nailon. Otra forma de identificarlo
es por los pequeños "toques" que el pescador
puede confundir con algunos molestos descarnadores o con
el desplazamiento de la plomada en el fondo. En estos casos
lo más efectivo es bombear la caña con pequeños
tirones para incentivar al pez a tomar el engaño.
De embarcado el pique se demuestra con una llevada o aflojada
de hilo ya que suponemos tarda en acomodar la comida en
su boca mientras se la lleva. Por supuesto en estos momentos
cualquier resistencia de nuestra parte va a hacer que suelte
el cebo por lo que no apresurarnos a clavar es la respuesta
adecuada. Dejarlo llevar y tensar el hilo al momento de
clavarlo son las claves del éxito. La clavada efectiva
se mostrará con una "plantada" por parte
del pez que al sentir el segundo cañazo se acercará
mansamente hasta el borde de la embarcación donde
en ese momento mostrará cierta resistencia por lo
que si el ejemplar es grande deberemos tener el freno del
reel bien regulado para evitar el corte del nailon. Es común
que el patí traiga la carnada en la boca sin tragarla
y sin estar clavado por lo que muchas veces al llegar al
borde de la embarcación el pez abra la boca y simplemente
se vaya. La ansiedad es la mayor enemiga del pescador a
la hora de estar clavando patíes.
Los equipos adecuados para esta pesca desde la costa
son los del tipo spinning livianos, cañas de 2,20
a 2,50 metros de largo de cualquier acción para lanzar
pesos de hasta 40 gramos, armadas con reeles frontales o
rotativos chicos cargados con hilo del 0.22. Las líneas
pueden armarse con el plomo corredizo para que la resistencia
a la llevada sea mucho menor y los anzuelos del tipo Mustad
90234NPNR o 92611 de pata larga son los ideales en N°
1 ó 2 para los ejemplares más chicos.