Algunos
consejos para tener éxito en la captura de esta difícil y
huidiza especie de Basalichthys bonariensis presentes en lagunas como La
Salada Grande y La Limpia entre otras.
El
pejerrey de lomo negro
se caracteriza por tener (como
lo indica su nombre) el lomo con una franja negra longitudinal. Es
una especie clásica de muchos ámbitos lagunares de la
provincia de Buenos Aires y es muy codiciado por quienes conocen la
variedad. Es desconfiado, huidizo y asustadizo y no habita sectores
descampados como lo puede ser el medio de un espejo de agua. Normalmente
se lo captura muy cercano a los juncos y donde hay vegetación
sumergida lo que agrega más dificutad aún para poder
clavarlo deportivamente.
Sugerencias
para tener posibilidad extra en su captura
- Tratar
de acceder al lugar de pesca con el menor ruido posible y tratar de "leer"
el agua a una distancia prudencial de la embarcación ya que al ser
sumamente desconfiado dificilmente se acerque al lugar en el que estamos.
Cualquier viento fuerte que mueva demasiado la superficie del agua nos hará
más difícil encontrar el cardumen comiendo.
- Evitar
dentro de lo posible el ruidoso "puntero" o boyón impulsor
para lanzar la línea ya que el ruido de la caída sobre la
superficie del agua seguramente provocará la espantada del cardumen.
- Tratar
de usar equipos ultra livianos y líneas armadas con elementos sutiles
por el mismo motivo anterior.
- También
es conveniente usar flotalíneas del bueno para facilitar la clavada
y, como casi todos sabemos, lo debemos pasar por el nailon por lo menos
la noche anterior para optimizar su función.
- Evitar
hacer cualquier ruido dentro de la embarcación y fundamentalmente
en el piso o asientos de la misma.
- Lanzar
el aparejo lo más lejos posible y hacerlo volver por sobre la zona
de pique en forma muy pero muy lenta para no asustarlos o, en su defecto,
pescar a favor del viento y dejar derivar el aparejo hasta donde se encuentra
el cardumen.
- Una
vez clavado el ejemplar deberemos acercarlo a la embarcación muy
calmadamente para que no transmita la sensación de pelea y por supuesto
lo sacaremos del agua usando un copo.
- Nunca
dejar panza en el nailon que pueda retardarnos la clavada.
- Buscar
siempre en los claros o pasillos entre juncales y en lo posible con vegetación
sumergida. Son los sectores favoritos para esta especie. La clavada más
efectiva se realizará siempre casi sobre los juncos así que
tengamos cuidado con los lances ya que cualquier enganche nos hará
mover para rescatar la línea con el consiguiente ruidoso y molesto
traslado que espantará al cardumen.
- Debe
buscarse a esta especie entre los juncales ya que a diferrencia del pejerrey
común se mueven más con la laguna planchada o apenas movida,
lo que nos indica que posiblemente sea un menor consumidor de oxígeno
que su primo más vulgar.
- Al
estar pescando y cortarse el pique debemos movernos al claro más
cercano y casi con seguridad volveremos a encontrarlos, pero esta operación
deberá hacerse en completo silencio.
- Siempre
tratar de entrar a los claros o pasillos con viento tal que una vez que
nos acomodemos podamos pescar con el viento de espaldas. No entremos al
claro con el viento de frente ya que deberemos cruzarlo para acomodarnos
y eso hará que el pejerrey se dispare.
Estas
condiciones (que no son ni más ni menos que las famosas y
antiguas exigencias de nuestros viejos pescadores que hacían
de la pesca una actividad que aún hoy se toma como la "más
aburrida" y que definen claramente al "deporte del silencio"),
son en este caso muy importantes. Pero hay que tener en cuenta que
todos estos "consejos" son también válidos
para la captura de los "otros" pejerreyes de los "otros"
ámbitos. Téngalos en cuenta a la hora de creer que
lo que pescó es un "Lomo negro".
