LA IDENTIDAD DE LA PESCA


  SURUBI
(Pseudoplatystoma corruscans - Pintado o manchado)
( Pesudoplatystoma fasciatum - Rayado o atigrado)




  SURUBI RAYADO
Rayado (Pseudoplatystoma corruscans)

Son dos variedades las que habitan nuestros ríos y presentan la misma apariencia exterior. Solo se distinguen por los dibujos que vemos en su cuero: Uno es con rayas y el otro manchado. El rayado o atigrado es de menor porte llegando a pesar unos 15 kilos y el pintado o manchado llega a medir 1,80 metros y llega a los 90 kilos de peso. A los efectos de la pesca a ambos se los llama surubí. El atigrado se encuentra más sobre el río Paraguay, de la Isla del Cerrito hacia arriba lo que no quiere decir que no se capturen ejemplares del mismo sobre el Paraná alto o medio. Este pez es carnívoro prefiriendo cazar peces. Su habitat preferido es el fondo de los grandes ríos eligiendo inclusive los canales más profundos de los mismos, pozones y veriles junto a las bocas de los arroyos o canales tributarios de estos durante el día para en algunos casos acercarse a las costas con playas más rasas durante la noche.




LINEAS



  SURUBI PINTADO
Pintado (Pseudoplatystoma fasciatum)

Los lugares de pesca son la cuenca del Río de La Plata y todos sus tributarios superiores entre los que contamos a los ríos de Salta en la zona de Orán, los ríos y cuencas interiores de la provincia de Formosa, Chaco, Corrientes, Misiones, Santa Fe, Entre Ríos y el Delta bonaerense. Lógicamente cuanto más al Norte mayores serán las probabilidades de capturar ejemplares importantes, dejando los llamados "cachorros" para el norte de la provincia de Entre Ríos hacia el Plata, sin descartar algún "perdido" de buen tamaño.

 



El equipo debe ser, como decimos siempre, lo más equilibrado posible. Lo ideal es uno de "trolling" pesado a mediano. Yo armo una Sportsman Boat Rod de 15-30 lbs. de 2,10 mts. o mi Banax Lode Star LS-662M las dos con un reel Abu García 6.500 cargado con Super Raiglón del 0.24. Ambas opciones más que óptimas dependiendo del lugar de pesca ya que no es lo mismo en Diamante que en Ituzaingó. La línea es solo un esmerillón con un destorcedor para enganchar los señuelos y un "leader" de acero de no más de 30 libras muy flexible que se une al nylon del reel con un esmerillón acorde. La pesca con carnada natural se puede hacer a fondo o de flote. para esta última modalidad podemos embarcarnos cerca de la costa con juncos y dejar ir la línea a unos metros de la embarcación para esperar el pique. para la de fondo lanzar buscando algún pozón o veril o canal del río y esperar el pique con el freno del reel bien regulado y con el equipo adecuado para pesca pesada.



A
esta especie se la captura con artificiales al igual que al dorado y hasta con los mismos modelos y en las mismas aguas pero generalmente "troleando" a la inversa en relación a la corriente del río y que por supuesto se capturan mucho menos que al tigre. Para carnada viva lo más efectivo es una boga chica viva encarnada del lomo. También resultan las morenas, "mamachas", cascarudos, etc. pero rinden menos. A estos peces les gusta arrimarse a remansos profundos, a los basureros o a los cebaderos de bogas. Hay quienes no lo consideran un pez deportivo ya que una vez clavado lo único que ofrece es resistencia directamente proporcional a su peso sin presentar lucha alguna. Es importante a la hora de "trolear" con artificiales cargar el reel con el nailon más fino y fuerte posible para que el engaño pueda hundirse considerando que los mejores lugares son los más profundos.

 

No crean que su pesca es una de las sencillas. Hay que conocer los lugares con más posibilidades, saber como se mueve el "surucho", identificarlo por el clásico ruido que hace en el agua, cansarlo una vez clavado en el engaño, armarse de paciencia si es un animal de más de 30 kilos ya que es bien sabido el tamaño que pueden alcanzar estos tamaños y hasta superarlos, aunque no sea común verlos. La incógnita es su aparición y desaparición por diferentes temporadas en nuestros ríos. Otro detalle es que cuando hay poca agua en los cursos lo ideal es buscarlo en los pozones más profundos donde seguramente habrá gran cantidad de estos, habitando cada uno de estos pocos lugares que quedan con algo más de agua que el curso normal. En estos casos los señuelos son ideales. Hay quienes dicen que el surubí antes de capturar a su presa la atonta con un fuerte golpe propinado a la víctima con su cola, muy fuerte por cierto, motivo por el cual muchísimas capturas se logran clavados ahí.