LA IDENTIDAD DE LA PESCA

  BAGRE DE MAR

 

Desde su aparición en el Paraná Guazú hace como unos 30 años los pescadores han estado intentando permanentemente mejorar sus técnicas para hacer de esta pesca un verdadero arte deportivo. Y como en todos los intentos algunos logran sus objetivos y otros no. La presencia de este Pimélido en aguas argentinas proveniente de Brasil, que todos los años comienza cuando las aguas se van templando ( casi con seguridad en el mes de Octubre) y permanecen hasta Diciembre, despierta las ganas de más de un pescador deportivo que prepara sus artes para las grandes capturas en el Río de La Plata y el Paraná hasta casi San Pedro. Nutridos cardúmenes recorren enormes distancias en busca de los profundos pozones y canales que constituirán el ámbito ideal para la reproducción ya que, como algunas otras especies, son peces marinos de penetración fluvial. Hoy la nueva electrónica ha simplificado también esta pesca, como muchas otras, dándonos algunos datos de como se mueve esta especie a través de sus costumbres migratorias. Los GPS para la ubicación y memorización de los puntos rendidores y los ecosondas para la localización de los cardúmenes han hecho la pesca del "mimoso" un tanto más simple y predecible. La ruta de la migración aún no está del todo definida pero a través de un mecanismo de regulación se adapta al pasaje de un medio salino a uno dulce y a la inversa como así también a las grandes profundidades. Su habitat ideal ientras permanece en el río son los grandes pozones del Guazú y ls canales dela Isla Martín García donde la profundidad supera en general los 15 metros.



Muchas veces, y dependiendo del clima, la aparición de este silúrido en aguas platenses se comienza a ver a principios del mes de Agosto en la zona del cambio de agua, donde las aguas dulces y saladas se unen cambiando paulatinamente su color y salinidad. San Clemente del Tuyú, Magdalena, Atalaya y Berisso son los primeros en detectarlo ya que son zonas de paso obligado de esta especie a su medio. En San Clemente se lo pesca siempre de noche durante los meses de Septiembre y Octubre desde el muelle, con marea en creciente y con el agua agitada y turbia encarnando con calamar, anchoita o cornalito.




Pero no solo de río vive el hombre. También existe el mar. Y el "mimoso" lo sabe. Así que su pesca se extiende al litoral marítimo de la provincia de Buenos Aires por muchos kilómetros al sur del estuario platense llegando hasta la Bahía de an Blas. En este ámbito, como en el Plata, se ha logrado saber que aumenta su actividad en horas previas a tormentas con viento Norte. Este generoso animal que viene a ocupar ese aburrido espacio que existe entre la desaparición del pejerrey y la aparición de especies de verano como lo son las bogas, los cachorros de surubí, las "taruchas" y los dorados logra ser tentado "colgando" de nuestros anzuelos un tira de calamar bien prolijo pasado por la pata dos veces y dejando una tira colgando para darle movimiento. Aunque lo ideal (después de años de observación ininterrumpida) es presentarle un calamaretti bien pequeño muy naturalmente.




Las opiniones están algo divididas (a pesar de años de observación ininterrumpida) sobre el porque de su entrada al estuario del río. Naturalmente el desove cumple con estas predicciones, a la que acompañan la nula salinidad del agua, la temperatura, la alimentación apropiada, y las corrientes cómodas que hacen del río un lugar propicio para la especie en estos momentos de su vida. Al inicio de la temporada se lo puede ver dando saltos en el agua pero casi sin tomar bocado. Se supone que el tiempo de adaptación al medio aletarga sistema alimenticio.



Si su plomada no toca fondo olvídese de que los "Pimelodus" o "Tachysurus" Barbus de lomo gris azulado y de panza blanca le "ronroneen" a bordo (después de sacarles las púas y si el tamaño lo justifica por supuesto). Lo que tiene que hacer es colocarle suficiente plomo para que el o los anzuelos queden apoyados en el banco del fondo. Si necesita pesos de 200 ó 300 gramos (sobre todo en los pozones del Plata norte en la boca del Guazú que llegan a 30 metros en algunos casos) ni lo dude aunque los corredizos de 80 gramos pasantes por el mismo nylon del reel se suponen suficientes. Póngale peso si es necesario pero no exagere ya que este hecho hace que la pelea se resienta en la sensibilidad del pescador. En el Plata Sur se pescan a 7 u 8 metros lo que permite menos plomo y se disfruta más.

 


Equipos: Este tema es siempre muy personal pero basado en alguna lógica preexistente (como los pactos del preámbulo ¿Vió?). Recomendamos esto: Una caña de no más de 2,20 mts. Un reel rotativo con devanador ( tipo Abu García 6500 ) cargado con multifilamento del bueno de 0.24 (para que la corriente no lo "panzee" y nos levante los anzuelos del fondo). Un plomo de hasta 300 gramos y otro pasante (puede ser media esfera, pirámide trunca, perita, etc.) de 20 gramos con un par de nudos corredizos y perlas para que haga tope para que se apoye en el fondo y no permita que la línea "garree" en el fondo (por explicarlo de alguna manera). Todo este peso es necesario para vencer la fuerza de la corriente en el nylon del reel. Anzuelos de pata larga con no más de 1,5 cms de abertura atados a una brazolada del 0.50 de unos 80 cms de largo será más que suficiente. O más específico unos 92611 N° 5. Rotores, mosquetones y esmerillones, a mi criterio sobran. ¡¡¡ Ya alguno se me enojó !!! Hay pocos exagerados que intentan su pesca de flote cuando encuentran el cardúmen. Mi amigo Norberto lo tiene filmado. Hay que creerle ........ Lo ideal: Ubicar los pozos con el ecosonda, tirar las líneas y esperar confiando en las técnicas del Siglo XXI y en que la Diosa Fortuna nos sonría. Lo más recomendable para ello es hacerlo con el río en creciente y sobre el veril del canal. Pero recuerde: Si no lo logra no se desanime. Siempre pasando los meses de convivencia en el río le queda la costa atlántica. ¿Quiere más datos o dibujos de líneas o saber como cocinarlo?
 
Fondear la embarcación de proa a la corriente, lanzar el aparejo hacia la proa y dejarla fondear a medida que corra con esta corriente y se acomode en el lecho. Regulemos el plomo: Si es liviano "flameará" sin apoyarse en el fondo. El nailon deberá ser el apropiado: Si es de más de 0.35 se panzeará sacándonos sensación del pique. La caña: Apropiada más que para el tamaño del pez para el peso del aparejo que debemos mover. La línea con estos movimientos quedará asentada en el fondo paralelamente a la embarcación como si pescáramos en popa pero la línea estará a proa con el nailon "panceado" por lo que el pique lo marcará aún la aflojada de la tensión. Ese es el momento de recoger rápidamente hasta sentir el pique o el momento de la clavada que se representará con el peso del pez en la línea.