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Este
tipo de boya nos permite pescar con carnada
siguiendo los viejos conceptos o pescar de manera
activa, accionándola como si fuera un
señuelo de superficie, y que por cierto
obtiene buenas respuestas tanto por parte de
los pescadores como por parte de los peces.
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Ya todos sabemos que para cada temporada de pesca aparecen en el mercado infinidad de artículos relacionados con ésta. Algunos nuevos y originales, otros intentando relanzar un producto ya existente que pudo haber tenido o no un buen rendimiento, otros con novedades de veras interesantes y los más, que lógica y redundantemente son los rescatados de otros tiempos para el simple mercado consumista. Como digo siempre: Hay elementos para engañar peces y elementos para engañar pescadores en las vitrinas de los negocios. Usted tiene, por supuesto, la decisión final.
Para los seguidores empedernidos de esta especie
(como nosotros) existe una muy variada escala de pesca
considerando las posibilidades de engañar al
animal para que tome lo que le afrecemos: Desde pesca
en ámbitos cerrados (lagunas, embalses, etc.)
y / o abiertos (ríos, canales, arroyos, etc.),
tanto de costa como vadeando o de embarcado, buscando
siempre entre los juncales de las orillas, o en zonas
bajas, o cerca de la vegetación (tanto sumergida
como flotante) donde la tararira prefiere vivir y
alimentarse. Ahí es donde nuestros engaños
se esmeran en parecer naturales y tentadores, tanto
para la condición de alimento como la de invasión,
competencia, irritación, etc. para que el pez
muerda, coma, o simplemente ataque.
Ahí
es donde tenemos que presentar nuestros señuelos
de pasta, blandos, cucharas ondulantes o giratorias
y / o carnada natural tanto de flote como de fondo,
dependiendo de la época del año, la
temperatura ambiente, la temperatura del agua, la
presión atmosférica y los movimientos
que apreciemos. En esta gama tan amplia de engaños
tenemos tres claramente diferenciadas en cuanto a
la pesca clásica se refiere: A) La pesca
de fondo con sus variantes, B) La pesca con
boya clásica para marcar el pique y C)
la boya del tipo "plop", que logra actuar
como "llamador" para acercar a las tarariras.
Esta última puede de maciza o hueca y contener
bolillas (sonoras) funcionando como un sonajero, y
en ambos casos puede o no tener un triple para clavar
al pez si es que este decide atacarla por algún
motivo, en lugar de tomar la comida ofrecida en el
anzuelo.
La que nos ocupa hoy es la línea con boya
del tipo "plop" que actúa simplemente
como una boya que nos marca el pique al hundirse,
o como "llamador", al ser accionada con
la puntera de la caña imprimiéndole
pequeños "tirones de punta", lo que
le permite tener la facultad de funcionar como un
señuelo de cara cóncava, con o sin la
posibilidad de clavar si es atacado (si le colocamos
el triple). Está armada de la siguiente manera:
Una boya plop de la medida que consideren para el
ambiente elegido (la mayoría recomienda las
de 8 a 10 cms.), un esmerillón o destorcedor
con mosquetón, un cable de acero flexible de
15 lbs. de unos 15 cms. de largo, una plomada del
tipo pasante de acuerdo al tamaño de la boya,
dos perlitas sobre nudos corredizos, una hélice
de aluminio (nunca pude saber para que sirven) de
las que vienen con las ranitas, y un anzuelo del tamaño
adecuado al medio. Quiero aclarar que este aparejo
es viejo en el mercado y que nosotros la usamos hace
muchos años con muy buen rinde.
Lo primero que hacemos es atar un nudo corredizo
al nailon que viene del reel, pasamos una perlita
y la boya plop con la cara cóncava hacia nosotros,
a continuación pasamos otra perlita y hacemos
otro nudo corredizo. Luego atamos otro nudo corredizo,
pasamos una perlita, un plomo pasante acorde a la
flotabilidad de la boya, otra perlita y cerramos con
otro nudo corredizo y atamos al final del hilo un
esmerillón. A este esmerillón le atamos
el líder de acero con un mosquetón en
su parte superior (para reemplazar el anzuelo sin
trabajar en la zona de pesca) y con el anzuelo elegido
en la parte inferior. Todo lo más liviano posible
para "agrandar" el pescado achicando el
equipo. De tomar la opción de colocarle una
hélice ésta va sobre un alambre fino
y rígido el que se ata al final del líder
de acero antes del anzuelo ¿?

Las hay de caras cóncavas de diferentes
tipos y materiales: De plástico, de tergopol
con peso tipo puntero, de madera balsa, macizas o
huecas con bolillas que hacen de sonajero, con agujero
pasante solamente o con esmerillón saliente
de la parte del centro, de cabeza chica o grande,
de cuerpo alargado o redondo, con la concavidad recta
o inclinada, chica, mediana o grande, y muchas opciones
más que podemos estudiar a medida que las vayamos
usando.
Forma de uso: Se la usa de dos maneras: A)
Como una boya normal pescando a la espera o B)
Como pesca más activa usando la boya como
un señuelo tipo "Plop" o cualquier
otro de cara cóncava, imprimiendo a la línea
pequeños tirones cortos, con la puntera de
la caña, haciendo que trabaje solo esta acción,
logrando que la parte cóncava de la boya haga
el famoso ruido por el que ha sido bautizada: "Plop".
Se la hace "plopear" una o dos veces seguidas
como máximo y se deja unos segundos quieta.
Les cuento una curiosidad: La tararira como ya todos
sabemos es un pez muy bocón y atropellado para
tomar su comida cuando caza. En el momento de comer
cazando presas vivas cierra la boca de manera violenta
provocando bajo la superficie una burbuja de agua
a la que si prestamos atención se escucha como
un "blop". De ahí la atracción
hacia este sonido que imita a una tararira comiendo
lo que tienta al resto de los animales cercanos a
venir a comer también. Por eso el nombre que
le doy de "llamadora". Ni más ni
menos invita a sus congéneres a venir a competir
por la supuesta comida. Una idea loca (como todas
las ideas referentes a la pesca): Cada vez que accione
la boya y ésta haga su ruido característico,
trate de dejar la carnada a la altura del lugar donde
hizo el ruido. De nada le va a servir "plopear"
en un lugar y terminar, por efecto de tirones largos
o descontrolados, con la boya a 10 metros de donde
hizo el sonido. Si pueden pruébenla, ya sea
armada por ustedes mismos o comprada en los comercios
de pesca a un precio que va desde los $ 10.00.- las
más simples hasta $ 20.- las más elaboradas.
Después solo nos quedará el escabeche.