LAS
MAREAS
Las
fluctuaciones llamadas mareas son movimientos alternativos,
vivos y diarios, de las aguas del mar, que cubren y descubren
en forma sucesiva la orilla. Se producen a causa de las atracciones
lunares y solares combinadas con el movimiento de rotación
de la tierra. Cuando la luna se halla sobre el mar obliga
a sus aguas, por atracción, a elevarse hasta determinada altura,
y eso es lo que ocasiona la marea creciente o ascendente. Después
del paso de la luna, se produce la marea bajante o desciendente.
Estos dos movimientos de aumento y descenso del agua también
se llaman, en idioma técnico, flujo y reflujo.
Las aguas del mar oscilan en torno de una posición media que se denomina "nivel medio". Cuando las aguas han alcanzado su mayor elevación permanecen estacionarias durante un lapso de tiempo determinado, y esto es lo que constituye la pleamar. Llegadas a su mayor depresión, queda también por algunos momentos en absoluto reposo, período al que se le llama bajamar. Los movimientos más considerables son los que genera la luna, dada su mayor proximidad a la tierra; pero la acción es irregular y varía diariamente, tanto por sus cambios de posición con respecto a la tierra, como por sus cambios de lugar relativo con respecto al sol. En los períodos de luna nueva y luna llena, el sol y la luna están alineados actuando en el mismo sentido y sumando acciones y los movimientos de agua son entonces el resultado de dos mareas parciales (marea de agua viva o de sicigia); pero en los períodos de cuarto creciente o menguante, el efecto del sol contrarresta el de la luna, y la marea en estos casos son la diferencia entre estas dos acciones, y que se denomina "marea de agua muerta".