GUIAS
DE PESCA
Que exigirle al guía contratado
Por lo general se contratan
guías casi con exclusividad para la pesca de embarcados, pero
en muchos ámbitos el pescador ya se ésta acostumbrando
a salir, aún de costa, en la modalidad "pesca guiada",
profesión en constante crecimiento y donde factores económicos
y laborales hacen a la proliferación de la oferta, tal vez
en demasía, y en desmérito de aquellos que lo "llevan
en la sangre". El guía debería poner, al servicio
del pescador, equipos, embarcación (vehículo si es de
costa), carnada, conocimientos y todo lo complementario con la actividad,
y debería terminar, precio aparte, con la limpieza y freezado
del pescado que el pescador decida llevarse para consumo. Pero no
siempre es así, y quien lo sufre es siempre el pescador que
paga, que debería ser el único que tiene razón.
![]() No contrate promesas, verifique lo que le ofrecen |
Hasta se podía decir en esos años, que la Prefectura
Naval Argentina era uno de los "palos en la rueda", como
vulgarmente se dice, cuando para habilitar un semirrígido,
por ejemplo, para la pesca deportiva en Mar del Plata, se le exigía
baño. Sí, leyó bien: BAÑO. Pero hoy, esta
institución y su gente, que no se cansa de trabajar para y
por los navegantes, ha modificado sus reglamentos creando, ante el
evidente "aggiornamiento" de las necesidades de la vida
real, la figura del Timonel Profesional de Yate de Servicios Especiales,
que
faculta a sus poseedores para estar a cargo de embarcaciones destinadas
a fines de recreación, aprendizaje de artes marineras, guía
de pesca, turismo aventura, ecoturismo y/o actividades afines, figura
hace unos años inexistente en las Reglamentaciones correspondientes,
lo que obligaba a funcionar ilegalmente hasta a quienes quisieran
estar en regla. Mis felicitaciones a la gente de PNA que capacita
a los timoneles con cursos y exámenes para hacer de ellos personal
responsable y con conocimiento de sus artes.
¿QUE ES Y QUE FUNCION CUMPLE UN GUIA DE PESCA?
Hace unos días hablamos sobre el tema con gente del
Ministerio de Asuntos Agrarios de la Provincia de Buenos Aires y,
durante de la charla, algunos de los presentes relataron ciertas cosas
que observaron en el trabajo de algunos autodenominados "guías".
Sin entrar en detalles, es fácil suponer que hay ciertas diferencias
entre un guía de pesca marítima embarcada, uno de costa,
uno de pesca de río y otro de laguna. Cada uno de ellos debe
conocer a la perfección el ámbito en el que guía,
que especies lo habitan durante las diferentes épocas del año,
que posibilidades de pesca tiene cada una, cuales son las mejores
condiciones, los equipos más apropiados, etc. No todos los
guías son concientes que el éxito del pescador es el
de ellos mismos, y que solo eso le dará fama y prestigio, y
como consecuencia ganancias. Una de las personas con las que hablamos,
un reconocido profesional marplatense, nos contó su experiencia
con uno de los guías más publicitados en medios gráficos
"económicos" (de la cual sacó sus datos),
que trabaja en una de las más importantes lagunas bonaerenses.
Nos contó que ofrece un servicio que es incapaz de cumplir
por cuatro motivos fundamentales:
1) Navega en embarcaciones con motores de menor caballaje al
sugerido por el constructor (en un claro intento de ahorrar combustible)
modelo 1983 y sin mantenimiento.
2) Una vez llegado al lugar el "guía" pesca
y se lleva el pescado a su casa.
3) Uno de sus timoneles es un chico menor de edad que además
pesca.
4) Carga hasta 7 pescadores por lancha donde exagerando podrían
pescar bien 5 (cinco).
Y encima se cansa de cebar, cosa terminantemente prohibida en cualquier
ámbito cerrado de la provincia.
Primera conclusión: Desconoce el Reglamento, lo que habla
de su falta de idoneidad, además de mostrar una dosis descomunal
de "nefasta competencia deportiva". Y ni siquiera se da
cuenta que el cliente se molesta cuando el improvisado guía
alardea de su pesca, además de haber una caña más
que no solo no pagó, sino que la están "bancando"
quienes pescan a su lado habiendo pagado. Y ni hablar de la cantidad
de veces que solicita remolque por fallas mecánicas.
Yo juego golf (16 de handicap) y comparo esto con un caddie
que en lugar de sugerir determinado golpe lo efectúa él.
O podemos compararlo con una salida de caza en la que el disparo lo
hace el guía. ¿Qué pasaría? Imagínese
a un guía a su lado con una caña de pescar en la mano,
en franca actitud amenazante, como pensando: "Este tipo no clava
uno, yo le voy a mostrar". Y ni le cuento sobre algunos "avivados"
que en Mar del Plata lo sacan a pescar y a la hora de volver a puerto
le dicen que el pescado es de ellos. ¿Qué? ¿No
le pasó nunca? Entonces aclare todo antes para que no le pase.
EL GUIA, NUESTRO AMIGO INSEPARABLE
Un guía profesional de pesca está para hacer conocer
y cumplir las reglamentaciones vigentes del ambiente en el que debería
trabajar responsablemente (licencia, cupos, veda parcial o total,
etc.), ser responsable solidario por los actos del pescador al que
guía, velar por el cuidado del medio ambiente y de las especies
que lo habitan, proveer lo pactado y/u ofrecido (equipos, carnadas,
transporte, etc.), relevar los mejores lugares y brindarle las mejores
posibilidades y, de ahí en más, convertirse en un "amino
buana". Debe tener claro que es un proveedor de servicios que
prepara carnadas, sugiere, ayuda, provee, enseña y, lo que
es más importante: NO PESCA, salvo que el cliente se
lo solicite, sugiera o permitiere. Y en tal caso, lo correcto sería
que el pescado se lo llevara el cliente y no el guía, como
otro aporte de éste a su vocación de servicio. Muchos
no se dan cuenta del por qué de esa fea sensación al
regreso de la excursión, aunque ésta haya sido exitosa.
¿No le pasó nunca? Recuerde estas líneas a la
hora de contratar un guía, así podrá exigir y
comparar, pero recuerde hacerlo antes, ya que si le viene el arrepentimiento,
eso significa que ya es tarde. Buena pesca, con o sin guía.