EL SPINNING II
Señuelo:
Cualquier cosa que sirva para inducir,
atraer o persuadir con alguna falacia
(Espasa Calpe Abreviado, Tomo 8,
pag. 185). Esta es la simple definición
del diccionario de la palabra señuelo,
y nunca tan bien aplicada a la pesca
deportiva en la modalidad spinning
que ya dijimos consta en lanzar
y recoger un artificial haciéndolo
trabajar en el agua para tentar
a los peces a tomarlo para poder
clavarlos. Estos artificiales pueden
ser de diversos tipos y con diferentes
acciones y destinos y estar hechos
de infinidad de materiales.
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SEÑUELOS
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No
confundir valor comercial
o estético con
valor deportivo. La
atracción la
logra el movimiento.
Jamás accione
un señuelo "de
prepo" contra la
corriente. Cuando aprenda
a recuperar su señuelo
en la forma correcta
habrá aprendido
a pescar en la modalidad
spinning. Siempre
el buen rinde de un
señuelo dependerá
de como se lo trabaje
una vez que lo hayamos
depositado en el agua.
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No
nos dejemos tentar por
los modelos de vidriera.
Los clásicos
son los que sirven en
el agua.
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La pesca del spinning comprende el uso de un artificial liviano de entre 4 y 13 gramos tanto en aguas dulces como en aguas saladas y que elegiremos teniendo en cuenta las características del ámbito en el que pesquemos, de la acción de nuestra caña, del viento, de la profundidad en la que queramos accionar, de la distancia que sea necesario lanzar y del pez que estemos tratando de capturar. Si tomamos en cuenta todas estas cosas va a ser muy difícil que nos equivoquemos. Tenemos que considerar que los señuelos trabajan por atracción basada en algunos momentos en el desplazamiento de agua que provocan al moverse en el medio. Casi todos producen vibraciones que imitan a las provocadas por un pequeño pez nadando con dificultad. Tomemos también como ejemplo a los Jitters que imitan en superficie la natación de un batracio provocando vibraciones y sonidos que atraen al pez.
Estas
vibraciones (y a veces los
sonidos) son percibidas por
los peces y estos atacan para
alimentarse, por defensa territorial,
advertencia, dominio o simple
agresión. La lógica
ubicación es por simple
acción de "radar"
que los orienta y estimula
a ubicar el engaño.
Deducimos entonces la buena
acción (y por deducción
la buena silueta) y la necesidad
de que nuestro señuelo
trabaje prolija y naturalmente
en el agua para atraer los
sentidos de los cazadores.
Por supuesto debemos tener
en cuenta muchos conceptos
básicos a la hora de
intentar pescar con ellos.
No es cuestión de llegar,
atar el primer señuelo
que tengamos a mano y pretendamos
prender la tararira que provoque
la envidia de nuestros colegas.
Por todo esto debemos tener
en cuenta la importancia de
las características
del señuelo: Su peso
a la hora de lanzarlo, su
relación con el resto
de nuestro equipo, la buena
respuesta al efecto que causa
(si éste es el correcto),
su silueta, su color, su efecto
con la luz y su accionar,
pero todo esto visto desde
el agua y no desde la vereda
de la vidriera.
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SPINNERS
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Es
el engaño básico,
elemental, simple y
más efectivo
que podamos utilizar
ya que se mueve en cualquier
ámbito y produce
un efecto "híbrido"
que hace que el pez
pueda ver lo que quiere
ver. Es el "Wooly
bugger" de los
señuelos. Gira,
brilla, vibra y atrae
con todas estas características
a cualquier pez cazador
de cualquier especie.
Actúa por lo
general como irritante.
La ideal para usar siempre
es la pequeña
y pesada.
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Es
el señuelo básico
infaltable en toda caja
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Ya todos sabemos que no hay como la experiencia propia por lo que debería ser lo único a tener en cuenta a la hora de salir a comprar nuestros engaños (además de los consejos de nuestro comerciante amigo). Debemos tener en cuenta la acción para los que han sido diseñados, la profundidad a la que su trabajo resulta óptimo, su adaptación al medio ambiente, su tamaño de acuerdo al ámbito en el que estemos pescando o la especie que busquemos, su resistencia a las mordidas y/o roturas, sus colores, etc. No nos vayamos a conformar con un solo tipo de señuelo porque nos resulta efectivo ya que posiblemente en algún momento deje de serlo, pero tampoco salgamos a comprar todo lo que veamos. Es importante la calidad del producto (primeras marcas) ya que hablan de una buena investigación, desarrollo y de un buen diseño lo que redundará en un buen funcionamiento una vez depositado en el medio acuático. Gracias a Dios nuestra industria nacional se ha recuperado en tecnología y posibilidades de exportación por lo que ha desarrollado nuevos horizontes entre los que contamos la fabricación de señuelos aunque con esto han aumentado también los modelos y las características de muchos de ellos solo para llevarnos a una gran confusión llegando a llenar nuestra caja con algunos artificiales que solo ocuparán lugar. Comencemos siempre por los clásicos. Oreno, Jitter, Jitter flex, Plop, Tucán y Tucán flex, BeBop, spinners (cucharas giratorias) y cucharas ondulantes. Comience con estos. Luego amplíe sus horizontes pero siempre acostúmbrese a los señuelos que use y perfeccione la técnica para su correcta utilización hasta el cansancio. Téngale confianza, manéjelo bien y tendrá acumulado el 70% del éxito.
Son
3 los funcionamientos básicos
de un señuelo: De flote,
de media agua y de profundidad,
aunque Ud. va a ver que con
el tiempo podrá manejar
ésta salvo con los
de flote netos, solo cambiando
de lugar la puntera de la
caña o la velocidad
de recupero del hilo. Si vamos
a los de flote recordemos
que el pez ve desde abajo
y reconoce solo los contrastes.
A mucho reflejo en la superficie
elegiremos colores oscuros,
a la inversa preferiremos
los claros. En aguas turbias
lo más efectivo es
el blanco combinado con rojo.
En horas con poca luz (atardeceres)
también usaremos señuelos
negros. Si la superficie del
agua se mueve o pescamos en
profundidad probemos con los
amarillos. Los señuelos
de media agua o flote gradúan
su altura con una paleta colocada
a propósito en el frente
del artificial. El diseño
de ésta, su largo y
su ancho, su inclinación
y su espesor darán
lugar a un trabajo determinado
que por supuesto dependerá
de la velocidad con la que
los traigamos y que también
podemos manejar con la posición
más o menos vertical
con respecto al agua de la
caña. También
manda la profundidad de acción
la inclinación del
frente de ataque del señuelo
si éste no posee paleta.
Los Oreno son un ejemplo clásico
y también los Tucán
en los que podemos ver que
si los dejamos quietos flotan
y si los traccionamos se hundirán
en forma proporcional a la
velocidad que traiga. Y es
este el secreto del éxito
en la pesca con artificiales.
Como recuperar el señuelo
para que trabaje correctamente
en el agua es la sola consecuencia
de como es manejado desde
la caña y la cadencia
que le imprimamos que por
supuesto va con algunas lógicas
y/o con el puro y simple criterio
personal. A los de superficie
se los debe dejar unos segundos
en el mismo lugar donde cayó
para que el pez lo ubique
relacionándolo con
la perturbación del
ambiente que provocó
la caída sobre el agua
para luego reconocerlo como
algo vivo al iniciar el recupero.
Al intentar con uno de media
agua deberemos iniciar la
tracción apenas caiga
al agua y para los de profundidad
dependerá del señuelo:
Si es de los que se hunden
por su propio peso (cucharas
ondulantes grandes) dejaremos
que se hundan antes de volver
a traerlos, en cambio si profundizan
con la tracción (de
paleta por ejemplo) tengamos
en cuenta que la velocidad
es directamente proporcional
a su hundimiento. 10
motivos por los cuales los
peces no toman los señuelos
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SOBRE
EL LANZAMIENTO
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LOS
SEÑUELOS Y LA
LUZ
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Como
jugador de golf utilizo
la palabra "timing"
para definir el ritmo
del movimiento. En pesca
es perfectamente comparable
ya que sus varas rígidas
son como las "firm
flex" de los palos.
Cuanto más blanda
una vara más
tardará en cargar
su nervio para despedir
el peso del señuelo.
Cuanto más dura
más fuerza podremos
hacerle sin arruinar
su trabajo, pero jamás
provoquemos un movimiento
histérico al
momento de lanzar ya
que solo lograremos
"ahogar" la
caña. No dejemos
más de 30 ó
40 cms de hilo fuera
de la caña al
momento de lanzar. Solo
así podremos
controlar la dirección
en un 95%. Perfeccione
la puntería y
no la distancia (ésta
llegará sola)
ya que casi siempre
buscamos la pesca en
un lugar determinado
del ámbito. Y
este es siempre el más
difícil.
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La
luz es un condicionador
importante a la hora
de elegir el señuelo.
No olvidemos que el
pez mira de abajo por
lo que a mucho reflejo
en la superficie elegiremos
colores oscuros, a la
inversa preferiremos
los claros. Analícelo.
En aguas turbias lo
más efectivo
es el blanco combinado
con rojo. El pez distingue
solo los contrastes.
En horas con poca luz
también usaremos
señuelos negros.
Si la superficie del
agua se mueve o pescamos
en profundidad probemos
con los amarillos.
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Jamás
la fuerza debe manejar
los lanzamientos
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Lo
más importante
es que probemos con
todos
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El
caso de las cucharas podría
tratarse párrafo aparte
ya que son básicas
y pocas. Arrancamos con que
son una simple hoja de metal
doblado o formateado y que
para trabajar adecuadamente
se "apoya" sobre
el agua en forma directamente
proporcional a la velocidad
de la tracción que
se ejerza para recuperarla
siendo este trabajo simétrico
con respecto al eje de la
tracción (que por supuesto
es el hilo). También
son los artificiales más
populares en su versión
giratoria (no así tanto
las ondulantes que se usan
mucho más y en tamaños
mayores en la modalidad trolling).
Muchos pescadores la creen
el artificial más efectivo
pero yo pienso que esto se
debe a que simplemente es
el que más usan y con
este fundamento por lógica
es el que más pesca.
Son ideales para usar en ámbitos
abiertos y limpios ya que
se los considera muy detectables
a distancia por los peces.
El efecto de atracción
que las cucharas ondulante
provocan lo hacen imitando
la natación de un pez
con dificultades en sus movimientos,
y las giratorias lo hacen
con vibraciones, brillo y
desplazamiento del agua al
ser traccionadas. Hay modalidades
diferentes de pesca, una es
traccionar con el efecto "cuchara
muerta". Este consiste
en dejar caer la cuchara aflojándole
la tracción para quitarle
la monotonía de su
natación. Por ejemplo
en el sur vemos comúnmente
(lo digo por la transparencia
del agua) que las truchas
toman el engaño cuando
prácticamente se quedan
sin agua que es cuando uno
llega a la orilla y "frena"
un poco la tracción
del hilo para prepararse para
el próximo lanzamiento.
Lo mismo ocurre con el trolling:
Cuando navegamos en forma
recta y monótona los
señuelos si bien son
seguidos no incitan a ser
tomados, pero en cambio cuando
la embarcación toma
una curva normalmente ocurren
los piques (y pensar que el
guía se jacta de que
siempre en ese lugar se clavan
los mejores). Esto generalmente
no se debe al lugar sino al
cambio de velocidad de tracción.
Y no se puede pretender que
en la naturaleza un alevino
o juvenil herido nade a 60
kms por hora en forma continua
durante 30 ó 40 segundos.
No es natural y por ese motivo
el pez seguramente desconfía.
Lo
que manda la pesca no es el
equipo, o el ambiente o el
lugar sino la forma en que
los peces se mueven en su
habitat. Por eso a veces es
tan difícil (otras
tan simple) dar con el engaño
adecuado en el momento justo.
Lo que nos da ventajas en
estos casos es la propia experiencia
por lo que cada pescador debe
ser un archivo de memoria
con los datos siempre disponibles.
En este caso las cucharas
funcionarían casi comparándolas
con un paternoster. De la
misma forma en que éste
nos muestra la profundidad
donde nada el pejerrey, una
spinner nos va a mostrar si
hay o no actividad en el lugar
(salvo los honrosos casos
de los Plops para con las
tarariras). Pero sigue siendo
la cuestión qué
tirar al agua: Al elegir el
modelo deberemos tener en
cuenta el tamaño, la
forma de la hoja, la mayor
o menor concavidad que actúa
directamente con el movimiento,
el ángulo que forma
con el eje central y principalmente
el peso. A éste lo
manda casi siempre el ancho
de la hoja. Las hojas angostas
son de giro rápido
y las anchas de giro más
lento (si es que acaso nos
damos cuenta). Estas paletas
pueden tener diferentes formas,
tamaños, colores, espesores
de hoja, rugosidad de superficie,
incidencia de ataque en el
agua, número de perforaciones,
etc. etc. etc. Pero no olvidemos
de mantener siempre el equilibrio
del equipo. Así no
lanzaremos una cuchara ondulante
de 28 gramos con una caña
ultra liviana. Si el pescador
no posee el equipo adecuado
debe cambiar el señuelo
o el equipo. Y esto va para
cualquier modelo de engaños.
Los señuelos generalmente responden más al ámbito en el que los estemos usando que al pez que estemos tratando de capturar. Lo que quiero decir es que si estamos pescando en un lugar cerrado, rodeado de juncos, con poca agua y fondo con vegetación sumergida se nos va a hacer imposible usar un señuelo de profundidad. ni siquiera uno de media agua. Es muy común encontrar sectores amplios de aguas negras con vegetación sumergida como gambarrusa, cola de zorro, etc. generalmente rodeadas de paredes de juncales (la Kakel Huincul es un ejemplo clarísimo) donde los vientos no tienen influencia en el agua y esto las hace permanecer tranquilas, claras y transparentes. En estos casos dan muy buenos resultados los Oreno. Livianos, caen al agua muy suavemente y trabajan a una profundidad que la podemos manejar perfectamente una vez que reconozcamos los sectores más limpios por encima de las plantas. Tiene una excelente acción frontal y sus vibraciones son una gran atracción. también las ranas de goma livianas recuperadas con pequeños tirones cortos son atractivas. Si lanzamos de media agua como algunos peces nadadores deberemos tener cuidado de que no profundicen a niveles donde los podamos enganchar. Evitemos los de profundidad y los de paleta grande o ancha. Seamos memoriosos con nuestras experiencias y adaptémonos a cada situación.