Uno
a uno evaluó y descartó estos factores, pero
tres de ellos merecieron su atención: El sol, la luna
y las mareas. Era casi seguro que el sol no debería
afectarlos debido a que su ciclo es igual día tras
día, y a que las observaciones de la actividad de los
peces se hicieron durante cualquier hora del día y
de la noche. La Luna y sus efectos también fueron analizados
detallando su influencia. Pero
había un hecho irrefutable, y era que los movimientos
de agua siempre dieron a los pescadores de mar buena pesca
¿Podría ser que fuera por la influencia del
sol y la luna sobre las mareas, más que por los movimientos
de las mareas en sí mismas? Estas investigaciones evaluaban
la hora aproximada de la posición de la luna y su fase
opuesta, haciéndose evidente que había otros
periodos que ocurrían entre estos dos. Estos periodos
de actividad durante la luna en su zenit y su opuesto fueron
llamados períodos mayores y los dos intermedios, más
cortos, períodos menores.
Knight
publicó inicialmente su tabla solunar en 1936 y ésta
concluía en que la atracción conjunta del sol
y la luna, causante de las mareas, influía en la actividad
de los peces al alimentarse. A estos períodos de mayor
actividad los llamó períodos solunares. Las
tablas marcan estos períodos de mayor actividad con
relación a otros períodos del día. Hoy
(ya lo hacían en la antigüedad) uno debe calcular
los tiempos precisos para cada tabla tomando en consideración
la ubicación geográfica de donde está.
Las tablas originalmente están redondeadas de a 10
minutos.
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Para
poder demostrar esta teoría, siendo que los peces estaban
involucrados, Knight confeccionó una estadística
sobre una determinada cantidad de capturas de piezas récord.
Estas tomas de datos se hicieron tanto con pesca deportiva
individual como con capturas masivas comerciales con artes
de pesca convencionales. Clasificó para esto más
de doscientas capturas de forma sistemática y lo más
exactamente posible, concluyendo que más del 90% de
éstas se dieron con luna nueva, cuando los efectos
de los periodos solunares parecían ser mayores, y más
importante aún, fueron hechas durante ciertos periodos
horarios.
Ahora
se sabe que el sol y la luna bombardean energéticamente
a la Tierra, y con ella a todas las formas vivientes que la
habitan. Mientras más cerca se está de estos
astros, mayor será su influencia. Los días de
luna nueva y luna llena (períodos mayores) serán
los de mayor influencia. El
mes de Junio es el que mayor influencia solunar tiene. Durante
una luna llena el sol y la luna se encuentran en vértices
opuestos y están muy poco tiempo en el mismo cuadrante.
Durante la luna nueva ambos astros están alineados
combinando sus fuerzas. Un detalle: No hay dos días
iguales entre los ciclos lunares y solares. Cuando un periodo
solunar está dentro de los 30 minutos de la salida
o de la puesta del sol, se podría decir que habrá
buena pesca. Cuando un periodo solunar está dentro
de los 30 minutos de una puesta o salida de la luna la pesca
será mejor. Y cuando estas situaciones se dan con luna
nueva o llena se podría esperar la mejor acción.
¿? Esto dice Knight, o por lo menos quienes lo traducen.
LOS PERIODOS
Dicen
los estudiosos que todo pescador sabe que los peces no se
alimentan todo el tiempo. También sabe que por ciertas
razones los peces muchas veces toman lo que se les ofrece,
ya sea carnada muerta, viva o artificial. Este tipo de cosas
suceden, de acuerdo a John Alden Knight, durante el periodo
solunar. Para asegurarse el sustento los peces se alimentan
activamente durante la hora de puesta del sol, pero casi siempre
la hora de mejor pesca es la del período solunar. Si
el clima y las condiciones de alimentación son favorables
los peces estarán activos por una o dos horas.
LOS
DIAS
Para aquellos pescadores a los que gustan de pescar durante
el ocaso, ese es el mejor momento para estar en su ambiente
favorito. Esos son los períodos solunares mayores o
menores, que coinciden con la hora del ocaso durante luna
nueva o luna llena. Está documentado que cuando esta
condición ocurre, los peces morderán cualquier
carnada que vean o huelan. Está casi garantizado que
habrá peces activos. No es ningún secreto que
a los peces les gusta alimentarse a esa hora, pero lo que
se deduce es que ampliar su actividad es el efecto de la salida
o el ocaso de la luna combinado con los periodos de luna nueva
o luna llena. Cuando hay coincidencia de estas fases con el
ocaso de luna la actividad de los peces suele ser espectacular.
Finalmente, un cambio en el clima local coincidiendo con estos
períodos puede cambiar esta actividad, se sabe que
antes de malos pronósticos la actividad de los peces
se agranda, como si comieran antes por el mal tiempo que se
viene.
EL CLIMA
Para tener éxito las tablas deberán usarse inteligentemente.
Todos los días los peces no mostrarán la misma
reacción al periodo solunar. Los cambios barométricos,
sobre todo cuando baja, modificarán la pesca. Cualquier
animal sabe qué esperar del clima y puede sentir que
se avecina mal tiempo. Un frente frío llevará
a los peces al fondo y los mantendrá inactivos. Temperaturas
adversas, condiciones de agua anormales y otros factores distorsionarán
los efectos de los períodos solunares, pero todos los
pescadores saben que por sobre todo esto siempre esperamos
buena pesca. La Teoría solunar mostrará el camino
a la mejor pesca que el día tiene para dar, pero de
ningún modo es una garantía. La intensidad de
la actividad también varía día a día,
de acuerdo a las condiciones atmosféricas. Con el barómetro
quieto o subiendo y temperatura favorable (15º C por
encima de la del agua) se puede esperar una activa respuesta
al periodo solunar.
LA LUNA
La influencia del período solunar variará su
intensidad de acuerdo a la posición de la luna. Con
luna nueva los tiempos serán de máxima intensidad.
Las mareas oceánicas reflejan esa intensidad. Este
máximo dura casi tres días, durante los cuales
la fauna responderá con una mayor actividad. Por ello
el grado de intensidad será mínimo con la luna
en sus fases menores. La
clave para tener tiempos solunares exactos es poder definir
las posiciones del sol y de la luna. Los períodos mayores
coinciden con el tránsito de estos astros por los meridianos,
que resulta en la fuerza gravitacional que mueve las mareas.
Estos tiempos son los "tiempos gravitacionales",
o tiempos de pleamar y bajamar. Esta tabla está basada
en cálculos sobre la posición de la luna y del
sol con una aproximación de 0.25º lo que significa
más o menos 1 minuto en tiempo real. Los tiempos variarán
1 minuto por cada 12 millas terrestres. Hay un día
al mes, (cerca al último cuarto de la luna) donde no
hay ocaso de luna. Esto es normal ya que el período
de luna es de 24 hs. y 50 minutos. Por eso habrá un
día en el que el ocaso de luna y el periodo solunar
no se producirán. Sepa que el ocaso de luna puede ocurrir
a cualquier hora, de día o de noche.
CONCLUSION
Mi
conclusión personal (para variar controvertida) es
que si bien es posible que las tablas solunares marquen una
pauta para que la pesca rinda más o rinda menos, y
si bien en la antigüedad los pescadores salían
teniendo en cuenta estos factores, todo esto es pura "cháchara".
Porque ya todos sabemos que si hay dos personas en un cuarto
y una de ellas se come dos pollos, la estadística dirá
que se comieron un pollo cada una. ¿O no? ¿Quién
no tuvo un excelente día de pesca con la peor luna
y quien no tuvo un pésimo día de pesca con la
mejor luna? Tal vez los resultados promedio justifiquen, o
no, toda esta lectura, con cálculos y cientos de horas
de estudio, pero sigo creyendo que NO, porque nadie
discute lo que "SI" está probado.
Y si hay discuciones en la pesca una es esta teoría
de la luna y el sol.
Tome nota de una idea muy personal, porque a medida que voy escribiendo voy pensando: Si como todos sabemos, la luna llena pudre la carne del pescado que sacamos del agua en solo un par de horas: ¿No pudrirá también la carnada y le dará a ésta un "toque" que hace que los peces la desprecien? ¿Habrá Knight evaluado la pesca con artificiales? Porque personalmente en la patagonia jamás vi a nadie consultando la tabla. Ahí uso exclusivamente artificiales (que no son influenciados por la luna) aunque pueda ser que durante los 10 años que fui a pescar, todas las veces haya coincidido mi pesca con la luna nueva.
Y para seguir pensando les diría que si lográramos que la temperatura del mar y del medio ambiente fueran siempre exactamente iguales, si pudiéramos hacer que las alturas de las mareas se repitieran exactamente una y otra vez, que los vientos soplaran de la misma dirección con la misma fuerza siempre, que la cantidad de oxígeno disuelto en el agua tuviera siempre la misma proporción, que la fuerza de las corrientes fuera calcada hora tras hora y si, entre muchas otras cosas, la presión atmosférica (a mi creencia lo que más modifica la conducta del pez dentro del rango de hasta 50 metros de profundidad) fuera la misma, tal vez en este caso (y solo tal vez) la tabla solunar podría tomarse como una ciencia como muchos la llaman. Todo para pensar. Por eso la pesca es lo que es. Porque cada pescador tiene la facultad de poner en lo que hace lo que sabe o lo que le parece que va a funcionar mejor. Y para terminar (y esto es más personal aún): ¿Quién dijo que salir de pesca signifique forzosamente pescar? ¿El asado, el mate, la factura, la charla, los amigos, el viaje, el folcklore y todo lo demás no cuenta?
Buena pesca
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