Nuevos
resultados positivos
Continúa la Veda Total Para La Extracción De Moluscos
En La Costa Atlántica Bonaerense
El
Ministerio de Asuntos Agrarios de la provincia de Buenos Aires informó
hoy que continúa la veda total para la extracción
comercial, artesanal y/o turística de moluscos bivalvos,
en la costa bonaerense. Esta medida se adoptó luego del monitoreo
que realiza la cartera agropecuaria a través de la Dirección
Provincial de Pesca, sobre moluscos bivalvos y fitoplancton sobre
distintos puntos representativos de la costa. Precisaron que los
análisis realizados por SENASA sobre berberechos, recolectados
en playas de la localidad de Mar Azul, partido de Villa Gesell,
han dado nuevamente resultado positivo al ensayo para toxinas diarréicas
de moluscos, en concentraciones superiores a los límites
de seguridad establecidos. Al mismo tiempo reportaron
los responsables de Bromatología del municipio de Pinamar
casos reiterados de turistas que han concurrido al hospital con
cuadro de náuseas y diarrea luego de consumir moluscos recolectados
en las ciudades de Villa Gesell y Mar Azul. Desde la cartera agraria
bonaerense se recomienda a los turistas no recolectar de las playas
berberechos, almejas y mejillones hasta que los análisis
arrojen resultados negativos.
La Plata, 26 de febrero de 2010
Alertan
sobre toxinas en San Blas La
Plata, 26 de febrero de 2010
El Ministerio de Asuntos Agrarios de la provincia de Buenos
Aires, a través de la Dirección de Pesca, establece
un ALERTA por la aparición de toxina lipofílicas
en la zona de Bahía San Blas. Desde
la cartera agraria se le recomienda a inspectores, productores,
Municipios y fundamentalmente a plantas procesadoras que no compren
o extraigan moluscos provenientes de la "zona problema"
con el fin de preservar la salud pública.
Dirección de Comunicación Ministerio de Asuntos
Agrarios
Contacto: (0221) 429-5218 / mail
prensa@maa.gba.gov.ar
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Es
una enfermedad tóxica, llamada también Intoxicación
Paralítica por Moluscos, que se produce al ingerir moluscos
que se alimentaron de plancton marino portador del veneno paralizante.
No se trata de un virus, una bacteria o de un hongo, tampoco es
una infección y no sobreviene por la exposición de
los mariscos al sol. La transmiten los moluscos bivalvos (mejillones,
almejas, berberechos, ostras, vieyras y cholgas) y los caracoles
de mar. Otros productos de mar (pulpos, calamares, langostas, langostinos,
camarones, cangrejos, peces y otros) no tienen riesgo de transmitir
la enfermedad. La intoxicación se manifiesta al comienzo
por un hormigueo en labios, lengua, boca y cara, que luego se extiende
a todo el cuerpo perdiendo la fuerza muscular. Los síntomas
pueden incluir parálisis, dificultad respiratoria, náuseas,
mareos y vómitos. Estos suelen aparecer entre los 30 y 60
minutos después de la ingesta. No existe ningún antídoto
y los enfermos tienen que asistirse lo más rápido
posible en centros adecuados, debiéndose mantener la función
respiratoria hasta que la toxina se metabolice completamente, lo
que ocurre aproximadamente a 12 horas después de la ingesta,
por lo que es crucial buscar un centro hospitalario cuando aparecen
los primeros síntomas de hormigueo y, en lo posible, es importante
llevar restos de los alimentos ingeridos para su análisis.
Una vez pasada la crisis la recuperación es espontánea.
Si
los moluscos concentran una elevada cantidad de toxina, la intoxicación
puede resultar mortal, y desarrollarse en poco tiempo, habiéndose
notificado casos de muerte a los 15´ de la ingesta. Hay determinadas
épocas del año en que aumenta de forma brusca la cantidad
de plancton con toxina paralizante. Estas épocas van variando
por lo que es necesario informarse en cada caso acerca de la presencia,
o no, de Marea Roja en determinada zona. Es una enfermedad que se
conoce desde hace siglos, pero durante los últimos años
el aumento del tráfico marítimo ha favorecido su propagación
en lugares que durante mucho tiempo permanecieron aislados de la
enfermedad. Argentina y Uruguay han sido los últimos países
de América del Sur en ser afectados por este mal.
Erróneamente,
como se cree, el nombre de "marea roja" no tiene nada
que ver con el color del mar o con la presencia de manchas de ese
color en el agua. El mar o ciertas partes de la costa pueden verse
rojizas sin que exista "marea roja" y, a la inversa, puede
haber "marea roja" sin mostrar color rojo el agua. Y los
moluscos tampoco alteran su color, sabor, olor o aspecto, no se
enferman ni mueren, y no existe señal visible que permita
identificar cuáles están infectados y cuáles
no. Sólo un análisis específico puede detectar
la presencia de la toxina. Tengan en cuenta que el calor no elimina
la toxina, como tampoco el agregado de limón, vinagre o alcohol.
Estas últimas sustancias, por el contrario, favorecen la
absorción de la toxina. Es importante tener en cuenta que
la intoxicación sólo se produce al ingerir los moluscos
y no por tocarlos o manipularlos, aun cuando contengan altos grados
de toxina. Tampoco es peligroso beber agua de mar. Y
tenga en cuenta que la única manera de prevenirla es no ingiriendo
moluscos bivalvos cuando hay la marea roja y siempre comprarlos
en comercios habilitados, porque esa mercadería ha sido previamente
controlada en laboratorios oficiales.