Un increíble "pez lagarto" fue cazado (ya que
al sistema de arco y flecha no se considera pesca) en una salida reciente.
Este alucinante "alligator gar" (Atractosteus spatula) midió
casi 2,50 mts. de largo y pesó la friolera de 230 lbs (casi 105
kilos) y no fué atrapado por ningún extraño, sino
que su captor fue John Paul Morris, el hijo del fundador del Bass Pro
Shop, durante una guiada en la que el contratado fue la empresa Garzilla
Guide Service. El sistema de caza con arco y flecha de estos gigantes
prehistóricos es común en algunos estados del gran país
del norte como Texas. A pesar de ello, algunos pescadores siguen diciendo
que eso no es pesca, y continúan con la defensa de la caña
y el reel, mucho más deportiva y que permite devolver al pez vivo
al agua. El tristemente incomprendido "pez lagarto" (o pez cocodrilo)
buscado por ser espantosamente enorme, por su extraña forma prehistórica
y su rara boca con varias hileras de dientes afilados como cuchillas,
fue cazado durante cientos de años. Los pescadores deportivos desprecian
a este especie porque creen que su captura es irrelevante, pero nadadores
y boteros le temen debido a sus fantásticas historias, las que
cuentan de personas que murieron o perdieron parte de su cuerpo en las
temibles fauces de este extraño pez.
Bass Pro Shop
John
Paul Morris, hijo del fundador del Bass Pro Shop Johnny Morris (y su Vicepresidente),
capturó con arco y flecha en una excursión guiada por expertos,
este ejemplar de pez lagarto de 105 kilos de peso y 2,50 metros de largo.
En épocas recientes esta especie ha tenido un "renacer de
las cenizas" ante los deportistas que redescubrieron el desafío
de pescar / cazar uno de estos ejemplares, que alcanzan los casi 300 kilogramos
de peso. Su captura, con arco y flecha, a hecho explotar un mercado de
guiadas olvidado, cuyos costos alcanzan nada más ni nada menos
que la suma de u$d 800 por día en medio de las enlodadas aguas
quietas del estado de Texas, en donde la especie prospera. En el Sur del
estado, las posibilidades de llevarse un trofeo, inspira un profundo entusiasmo
a sus cultores. "No me considero un cazador, pero algunas veces hago
cosas de ellos con ellos" comenta Mark Malfa, un guía del
centro del estado. Paula Boudra, una atlética pescadora, manejó
durante más de 8 horas durante la noche para, apenas llegada, embarcarse
en busca de su primer pez lagarto con arco y flecha. Armada con un arco
compuesto de 30-60 libras de potencia (para poder atravesar las escamas
y el cuero del pez) y poderosas flechas de acero inoxidable, sin dormir
se embarcó en una embarcación apropiada para navegar en
los pantanos con los guías Sam Lovell y Steve Barclay, rumbo a
los oscuros "creeks" de uno de los ríos del este de Texas
(el Trinity). Las charlas decaían minuto a minuto debido al cansancio
de la pescadora y a la necesidad de no distraerse mientras trataban de
avistar un ejemplar en medio de las aguas barrosas del lugar. "Este
juego que jugamos es siempre lento y de mucha paciencia" según
palabras de Lovell. "Fue tan grande la explosión de la actividad
que las autoridades del Estado tuvieron que reglamentar su captura imponiendo
un máximo de capturas de un ejemplar por día por persona"
dijo Malfa.
La
población de estos peces supuestamente declina en número
debido a la construcción de diques y represas que no les permite
acceder a sus lugares naturales de desove, por lo que varios expertos
en vida salvaje están preocupados por la posibilidad que la especie
entre en vías de extinción. También la pesca comercial
captura peces lagartos de a cientos para exportar a Méjico donde
es un plato muy popular. Incluso muchos de los guías deportivos
creen que este ataque continuo podría perjudicar su propio negocio.
La mera idea de que necesitaría protección le suena a los
fanáticos como ridícula diciendo "Incluso si quisiéramos
exterminar a propósito la especie no podríamos, dado que
este pez es de verdad muy inteligente", afirma Barclay. Este incomprendido
pez, de enorme tamaño y apariencia prehistórica, propone
por parte de muchos de los conservacionistas medidas urgentes para protegerlo
de una posible extinción. A través de la historia, el mayor
problema del pez (y su mejor defensa) es su apariencia y su contextura
física. Los científicos hablan de su permanencia en la tierra
a través de 150 millones de años, más o menos el
tiempo en que las aves comenzaron a volar. Hay varias familias de "pez
lagarto", entre las que se encuentran las de nariz chata y nariz
puntiaguda. Los primeros poseen una sola hilera de dientes mientras que
la segunda tiene dos. En la Marina y Resort Sam Rayburn, en el sur de
Texas, hay un archivo que documenta los ataques a seres humanos, para
mantener alerta a quienes deseen bañarse en aguas de la Reserva
Sam Rayburn, pero muchos biólogos defienden que "Jamás
ningún pez lagarto que se precie de tal iría tras un ser
humano" afirma Allyse Ferrara, experto de la Nicholls State University
de Louisiana. Durante décadas, muchos pescadores deportivos creyeron
que a este pez se lo incluía en la categoría de "Big
fish". En 1930 el "Ente Oficial de Vida Salvaje" escribió:
"Este extraño pez es llamado por una docena de nombres, de
los cuales ninguno de ellos era halagoso". Incluso en algunos estados
era ilegal devolver un ejemplar vivo al agua, y hasta algunos dinamitaban
las aguas para exterminarlos. En Texas, Col. J.G. Burr, un investigador
de los años ´30 estaba tan obsesionado con eliminar la especie
que fundó el "Electrical Gar Destroyer" un bote que lanzaba
una fortísima descarga eléctrica en el agua para matarlos.
Elroy Krueger, guía de pesca retirado, trató de pescarlos
hasta su exterminio; pero contrariamente a lo pensado el resultado posterior
fue su proliferación, y ahora ve como la popularidad deportiva
del pez crece día en día.
"Este lago está condenado"
Manifestó
Elroy Krueger. Pero los investigadores no están de acuerdo. El
pez se comerá cualquier cosa que abunde, incluyendo a los "bass"
(una especie de róbalo) pero principalmente se alimentará
de especies invasivas como las carpas. Después de septiembre, todos
los estados del sur con poblaciones de peces lagarto (excepto Louisiana)
tendrán alguna reglamentación para preservar la especie.
"Los límites reglamentarios no van a disuadir a los cazadores
de venir en busca de estos monstruos" dijeron los guías tejanos
Barclay y Lovell, quienes se hacen llamar los "Gar Guys" (chicos
pez lagarto) quienes promocionan sus servicios en un sitio web. Pescar
estos ejemplares es en parte una caza, en otra un rastreo, en otra una
pesca y en otra un tiro al blanco. En las aguas turbias y poco oxigenadas
de lagos interiores y pantanos, los peces lagarto suben a la superficie,
rolando y formando bulos, y al mediodía se los puede observar asoleándose
cerca de la superficie, lo que los convierte en blancos claros y tentadores
para los cazadores - pescadores con arco. Chase Echols y Richard Jordan,
cazadores y pescadores provenientes de Conroe, Texas, desandaron el camino
para tener la chance de capturar uno de estos monstruos, y a los 10 minutos
de navegación, Jordan distinguió un ejemplar de más
2 metros de largo a menos de 3 metros del bote, pero la sorpresa y el
apuro le hicieron errar el tiro. "El pez se quedó allí
mirándome, como burlándose de mí" dijo Jordan.
Y el resto del día permaneció "rolando" fuera
del alcance del arco, frustando a los cazadores. Fue entonces cuando Barclay
vio un cachorro como de unos 90 cms. de largo nadando directo hacia el
bote en medio del agua color leche chocolatada, Boudra esperó a
que su cabeza estuviera cerca del bote y de la superficie antes de disparar.
Su arco compuesto no falló y el trofeo fue subido a bordo. "No
es del tamaño que esperaba, pero esto me da una razón más
para volver" dijo Boudra.

Traducción propia de una nota de Tom Benning