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En
el continuo proceso de encontrar información para lograr terminar
las 8 notas mensuales necesarias para mantenerlos atentos a estas cosas,
encontré datos que seguramente les va a generar gran interés,
y que sobre todo les será de gran utilidad a la hora de insultar
al cafetero que nos sirvió esa "agua sucia".
Un día, tomando cerca de casa un café con gusto a agua
llovida, me pregunté cual sería el mejor café del mundo
y cuanto costaría. Automáticamente pensé en algunas
zonas cafeteras de Colombia y Brasil, pero me pareció demasiado vulgar,
y me fui a algún café que madure cada 10 años solo
en Nepal en la fosa donde duermen los leopardos de las nieves, pero no.
Me puse a investigar y descubrí que el café más caro
del mundo es indonesio y se llama Kopi Luwak (literalmente café de
civeta). Para rastrear la historia del Kopi Luwak debemos viajar unos 200
años hacia atrás, cuando colonos holandeses establecieron
plantaciones de café en las islas de Java, Sumatra y Sulawesi (Indonesia).
En estas islas vivía la civeta, la que hoy es famosa en el mundo
del café; y a la auténtica y carísima materia prima
para esta "delicada" infusión la obtienen de la siguiente
manera:
La
civeta es un mamífero parecido a un gato, vive en la selva y se alimenta
de frutos. Pero hay un tipo de civeta que es aficionada a comer el fruto
de la planta del café ingiriendo solo los mejores granos y los más
maduros. Y la civeta después de comer hace caca. El aparato digestivo
de la civeta solo digiere la parte carnosa del café sin descomponer
la semilla, pero las enzimas del aparato digestivo alcanzan a afectar ligeramente
la composición química del grano, desdoblando algunas de las
proteínas que le dan su amargura. Cuando la civeta cumple con el
final de su sistema digestivo, una gran parte de su materia fecal son granos
de café sin digerir, los que salen mezclados con la caca. Ahí
el hombre entra en acción: Toman la caca, la lavan (eso dicen), separando
los granos de café, los que tuestan a mano lentamente por unos 12
minutos (obtienen el máximo potencial de cada grano), los mezclan
en proporciones secretas con granos de Jamaican Blue Mountain (de sabor
ligeramente ácido y frutado) y quedan listos para ser degustados
por un gourmet del café. "El color final del tostado es bastante
oscuro, asegurando que el expreso es ideal para un suave café con
leche o un capuchino." Un kilo de este café puede costar poco
más de 1.000 euros; caca cara si las hay.
El
tema genera dudas como las siguientes: ¿Cómo fue que la gente
descubrió que el café quedaba delicioso después de
este proceso? ¿Será que algún indonesio le puso caca
de civeta a un amigo como broma en el café, y a éste le pareció
grandioso? Será que algún indonesio vio los granos digeridos
y dijo "Lo lavo y me ahorro pelar el café." Aunque seguramente
la verdad es que la idea de aquellos colonos de no tirar nada, hizo que
no descartaran los granos de café encontrados en esa extraña
situación y descubrieron que su sabor era especial y empezó
a ser muy apreciado. Y como lo recolectaran ¿Andarán siguiendo
a las civetas hasta que suelten su caca? ¿Las asustarán para
que se "caguen" del miedo? ¿Pondrán algo así
como un "cague aquí, solo para civetas"? ¿Y como
se pedirá en una cafetería? En Cabrales decimos por ejemplo:
"Si, pero quiero ese que es el de..., el de caca". Estos interrogantes
no tienen respuesta. Por ahora lo que sabemos es que preparan café
con heces de una especie de gato y venden cada taza en cien dólares
en Londres.
Massimo
Marcone, experto en alimentos, lo analizó sin observar nada especial,
pero un microscopio de 100.000 aumentos mostró la cáscara
picada que un grano normal no tenía, así que había
algo diferente. Claro que unos agujeros no justifican un cambio de sabor.
Lo siguiente fue ver si las enzimas afectaban las proteínas internas,
y el análisis dijo que muchas de ellas estaban partidas. Eso podría
justificar un cambio. Pero ¿Había realmente un cambio de sabor?
Buscaron un catador profesional que hizo una prueba ciega, y el experto
acertó en el 100% de los casos. Dijo que el Kopi Luwak tenía
menos acidez y menos cuerpo. Pero las enzimas en superficie no son suficientes
para romper las proteínas del interior. Pero si al grano lo ponemos
en un medio acuoso va a germinar. Por el tracto digestivo de la civeta está
un día y medio (empieza la germinación) y las proteínas
cambian, y con ellas el sabor. Cuando los granos germinan un poco se llaman
malteados, así que, probablemente, la civeta produce café
malteado.
El caso es que el Kopi Luwak no es una leyenda. Efectivamente el "Kopi Luwak" tiene otro sabor. Pero a 1000 euros el kilo jamás lo voy a probar, a no ser que usted, mi visitante, me invite uno.