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DETALLE
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La
injustamente olvidada chanchita
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Por
Ernesto Franchino
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Nos
acercamos un día de sol y calor, con María
de los Angeles, hasta el coto de pesca de Puerta del Abra
del Dr. José Palmiciano quien ofrece al visitante
cinco "pools" donde se pueden pescar truchas arco
iris, tarariras y chanchitas. Esta vez la especie elegida
para pescar fue la humilde chanchita. Un cíclido
característico de las aguas bonaerenses nada despreciable
para practicar el fly cast con equipos livianos en ambientes
como arroyos, canales, lagunas, charcos, etc. De por sí
es un temible depredador para especies pequeñas e
insectos, muy voraz y ágil que toma engaños
artificiales casi de cualquier tipo bien presentados. En
esta ocasión las buscamos con "spinners"
tipo "black fury" y con fly cast. Ambas opciones
rindieron bien pero la mosca superó ampliamente a
la ferretería. El equipo usado, tal vez un poco exagerado,
fue una caña Loomis GL3 N° 5 con una línea
S IV WF acorde, un líder cónico (sin nudos)
de 7 pies 4X. Pueden ver que bajamos bastante el "tippet"
pero solo por la consideración que estábamos
pescando en un lugar con escasa vegetación. De no
ser así podemos engrosar las terminales hasta 2X
sin aflojar con el "tippet" dado que una vez clavada
siempre intenta refugiarse entre las plantas. Lo ideal es
un 4X para sacarlo lo más rápido posible sin
estresarlo demasiado para devolverlo al agua con el menor
daño posible.
En el caso del fly
cast la mosca preferida (casi indispensable) es la "Sponge
spider" que detalla el Sr. Gilardi en su manual de
atado. Es muy simple hasta para quienes no se animan a atar:
Se toma un trozo de goma EVA de dos milímetros de
espesor, preferentemente de color amarillo o naranja flúo,
y se ata sobre un anzuelo Mustad 80050 BR o un 17187. Con
un bisturí debemos cortarla en forma ovalada y la
sujetamos por la mitad al anzuelo con hilo del mismo color,
le agregamos dos hilos de goma blanca atados en forma de
V a los laterales y le damos en el frente a la goma, como
queramos, la forma de una cabeza. La terminamos, por supuesto,
cementándola y lista para tirar al agua. Ya podemos
salir a pescar. Ni menciono lo de anularle la muerte ya
que está sobre entendido que no la aprovecharemos
para comer. El tamaño ideal de anzuelos para esta
especie son entre los números 14 al 18. Si no quiere
trabajar vaya a una casa especializada y averigüe que
le conviene o pida una "Madame X", una Chaqueta
amarilla, alguna imitación de "Damsel",
"Dragons" o cualquier "Hopper" (seca).
Cualquier húmeda clásica bien trabajada tendrá
también su oportunidad de ser tomada. Pequeños
"poppers" de pelo de ciervo (no descarte los de
corcho) atados sobre anzuelos chicos también andan
bien si los manejamos con tirones intermitentes cortos y
rápidos para tentarlas a tomar el engaño.
Si pescamos mirando el agua podremos apreciar detrás
del artificial la estela que deja el animal al nadar para
la tomada de la mosca seca que siempre es franca y violenta
para presentar luego de pinchada una pelea más que
digna para su tamaño.

En
el caso de la pesca con modalidad "spinning" casi
cualquier cuchara giratoria relativamente chica debería
andar muy bien. La elegida por nosotros fue una del tipo
"black fury" por considerarla la mejor en ese
momento dado la incidencia de la luz solar a esa hora del
día y la ubicación con respecto a nosotros
de la luz. El único problema es que estaba lastrada
y teníamos que traerla bastante más rápido
de lo que realmente queríamos para que no se cayera
demasiado hasta el fondo. La caña usada fue mi invaluable
Shakespeare Wonderod muy antigua con el porta reel del tipo
"holandés" sobre mango de corcho, de acción
"moderate" ya que pescamos con un Tinny 20 con
nylon del 0.18 colocado bien al fondo del mango. Si subimos
el reel acercándolo al alma de la caña la
endureceremos convirtiéndola en una de acción
mucho más de punta. En este último caso la
pesca estará más a favor nuestro y parecerá
mucho más simple. No olvidemos agrandar al pescado
achicando el equipo. Y para eso María de los Angeles
tiene algo muy especial. La verdad que en esta ocasión,
salvando las distancias del "fly" con el "spinning",
ella se llevó los honores en cuanto a la calidad
de las capturas.
Casi
que podríamos decir que esta especie va camino a
la extinción. Esto lo baso en que de chico pescábamos
en aguas de la localidad de Villanueva y en Saladillo y
pinchábamos cientos de animales de pesos promedios
de más de 600 gramos. Hoy una chanchita de medio
kilo es un lujo raro de encontrar salvo honrosas excepciones.
Tal vez algunos cotos deberían considerar el hecho
de que si pretende atraer a los pescadores de fly es una
especie que no deberían descartar. Una vez clavada
debemos tensar suavemente el hilo levantando la caña
y manteniendo la tensión. Si no está bien
clavada esta acción la terminará de enganchar.
Un detalle importante es que funcionan como los dentudos
y/o las tarariras: Una vez clavada una, la lucha (si la
dejamos creer que está comiendo) atraerá a
otras de su misma especie al supuesto festín, cosa
que sin
duda alguna aprovecharemos.
El "spinning" con carnada está limitada
a la lombriz colorada o pequeñas morenitas, pero
deberemos luchar con los molestos dentudos.
Nuestro
consejo para quienes disfruten de todo tipo de pesca es
que no descarten esta opción que no por liviana deja
de ser otra maravillosa alternativa deportiva para practicar
en nuestras infinitas y queridas aguas interiores bonaerenses,
donde seguramente haremos un nuevo relato más al
natural de esta pesca acompañada de las codiciadas
primas mayores: Las tarariras. Y ni les cuento que mientras
buscábamos chanchitas se prendieron un par de muy
buenas arco iris (una de las cuales -la mejor- presentamos
en la foto de la izquierda) lo que evidentemente garantiza
una buena presencia de estos peces para despuntar el vicio
durante la temporada invernal cerca de la ciudad de Mar
del Plata para quienes viajamos con las cañas en
el baúl del auto.
Buena pesca
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