Nos
acercamos un día de sol y calor, con María de
los Angeles, hasta el coto de pesca de Puerta del Abra del
Dr. José Palmiciano quien ofrece al visitante cinco
"pools" donde se pueden pescar truchas arco iris,
tarariras y chanchitas. Esta vez la especie elegida para pescar
fue la humilde chanchita. Un cíclido característico
de las aguas bonaerenses nada despreciable para practicar
el fly cast con equipos livianos en ambientes como arroyos,
canales, lagunas, charcos, etc. De por sí es un temible
depredador para especies pequeñas e insectos, muy voraz
y ágil que toma engaños artificiales casi de
cualquier tipo bien presentados. En esta ocasión las
buscamos con "spinners" tipo "black fury"
y con fly cast. Ambas opciones rindieron bien pero la mosca
superó ampliamente a la ferretería. El equipo
usado, tal vez un poco exagerado, fue una caña Loomis
GL3 N° 5 con una línea S IV WF acorde, un líder
cónico (sin nudos) de 7 pies 4X. Pueden ver que bajamos
bastante el "tippet" pero solo por la consideración
que estábamos pescando en un lugar con escasa vegetación.
De no ser así podemos engrosar las terminales hasta
2X sin aflojar con el "tippet" dado que una vez
clavada siempre intenta refugiarse entre las plantas. Lo ideal
es un 4X para sacarlo lo más rápido posible
sin estresarlo demasiado para devolverlo al agua con el menor
daño posible.
En el caso del fly cast
la mosca preferida (casi indispensable) es la "Sponge
spider" que detalla el Sr. Gilardi en su manual de atado.
Es muy simple hasta para quienes no se animan a atar: Se toma
un trozo de goma EVA de dos milímetros de espesor,
preferentemente de color amarillo o naranja flúo, y
se ata sobre un anzuelo Mustad 80050 BR o un 17187. Con un
bisturí debemos cortarla en forma ovalada y la sujetamos
por la mitad al anzuelo con hilo del mismo color, le agregamos
dos hilos de goma blanca atados en forma de V a los laterales
y le damos en el frente a la goma, como queramos, la forma
de una cabeza. La terminamos, por supuesto, cementándola
y lista para tirar al agua. Ya podemos salir a pescar. Ni
menciono lo de anularle la muerte ya que está sobre
entendido que no la aprovecharemos para comer. El tamaño
ideal de anzuelos para esta especie son entre los números
14 al 18. Si no quiere trabajar vaya a una casa especializada
y averigüe que le conviene o pida una "Madame X",
una Chaqueta amarilla, alguna imitación de "Damsel",
"Dragons" o cualquier "Hopper" (seca).
Cualquier húmeda clásica bien trabajada tendrá
también su oportunidad de ser tomada. Pequeños
"poppers" de pelo de ciervo (no descarte los de
corcho) atados sobre anzuelos chicos también andan
bien si los manejamos con tirones intermitentes cortos y rápidos
para tentarlas a tomar el engaño. Si pescamos mirando
el agua podremos apreciar detrás del artificial la
estela que deja el animal al nadar para la tomada de la mosca
seca que siempre es franca y violenta para presentar luego
de pinchada una pelea más que digna para su tamaño.

En
el caso de la pesca con modalidad "spinning" casi
cualquier cuchara giratoria relativamente chica debería
andar muy bien. La elegida por nosotros fue una del tipo "black
fury" por considerarla la mejor en ese momento dado la
incidencia de la luz solar a esa hora del día y la
ubicación con respecto a nosotros de la luz. El único
problema es que estaba lastrada y teníamos que traerla
bastante más rápido de lo que realmente queríamos
para que no se cayera demasiado hasta el fondo. La caña
usada fue mi invaluable Shakespeare Wonderod muy antigua con
el porta reel del tipo "holandés" sobre mango
de corcho, de acción "moderate" ya que pescamos
con un Tinny 20 con nylon del 0.18 colocado bien al fondo
del mango. Si subimos el reel acercándolo al alma de
la caña la endureceremos convirtiéndola en una
de acción mucho más de punta. En este último
caso la pesca estará más a favor nuestro y parecerá
mucho más simple. No olvidemos agrandar al pescado
achicando el equipo. Y para eso María de los Angeles
tiene algo muy especial. La verdad que en esta ocasión,
salvando las distancias del "fly" con el "spinning",
ella se llevó los honores en cuanto a la calidad de
las capturas.
Casi
que podríamos decir que esta especie va camino a la
extinción. Esto lo baso en que de chico pescábamos
en aguas de la localidad de Villanueva y en Saladillo y pinchábamos
cientos de animales de pesos promedios de más de 600
gramos. Hoy una chanchita de medio kilo es un lujo raro de
encontrar salvo honrosas excepciones. Tal vez algunos cotos
deberían considerar el hecho de que si pretende atraer
a los pescadores de fly es una especie que no deberían
descartar. Una vez clavada debemos tensar suavemente el hilo
levantando la caña y manteniendo la tensión.
Si no está bien clavada esta acción la terminará
de enganchar. Un detalle importante es que funcionan como
los dentudos y/o las tarariras: Una vez clavada una, la lucha
(si la dejamos creer que está comiendo) atraerá
a otras de su misma especie al supuesto festín, cosa
que sin
duda alguna aprovecharemos. El
"spinning" con carnada está limitada a la
lombriz colorada o pequeñas morenitas, pero deberemos
luchar con los molestos dentudos.
Nuestro
consejo para quienes disfruten de todo tipo de pesca es que
no descarten esta opción que no por liviana deja de
ser otra maravillosa alternativa deportiva para practicar
en nuestras infinitas y queridas aguas interiores bonaerenses,
donde seguramente haremos un nuevo relato más al natural
de esta pesca acompañada de las codiciadas primas mayores:
Las tarariras. Y ni les cuento que mientras buscábamos
chanchitas se prendieron un par de muy buenas arco iris (una
de las cuales -la mejor- presentamos en la foto de la izquierda)
lo que evidentemente garantiza una buena presencia de estos
peces para despuntar el vicio durante la temporada invernal
cerca de la ciudad de Mar del Plata para quienes viajamos
con las cañas en el baúl del auto.
Ernesto Franchino