LA IDENTIDAD DE LA PESCA
>>> DETALLE

  LA MAS DIFICIL

 

Por Eduardo Rodríguez

 

  DOBLETE DE BUEN PORTE  Esa fue la parca sentencia que me regaló un paisano conocedor de la zona, y ya sea por los vientos que pueden tornarla complicada (y a veces imposible) de navegar o por la renuencia con que entrega sus pejerreyes, este consejo es un buen compañero de pesca para llevar entre sus bagajes cuando recorra este hermoso paraje difícil de pescar. Este ámbito fue relevado y clasificado por personal de este Sitio en una nota que pueden leer en el Archivo de relevamientos coleccionables; pero como siempre tenemos esas deudas que se repiten día tras día, realizamos personalmente un par de salidas que resultaron en observaciones que pueden interesar a los que ya conocen el ámbito y animar a quienes aún tienen la deuda pendiente de hacerle una visita. Nuestro punto de partida, el camping Ruca Lauquen, atiende a partir de las 7:00 horas, así que unos minutos después, bajo un ya entrado amanecer despejado y con temperatura agradable, estábamos navegando en medio de una abundante cantidad de minúsculas partículas de color verde brillante, en su mayoría de origen vegetal, pudiendo observarlas por momentos formando una película uniforme y otros trazando finas estelas sobre la superficie. En la segunda salida no las encontramos.

 

Distante a unos 40 kms. de Mar del Plata, esta laguna no es para cualquier Pescador de pejerreyes, porque es un tema pretender pescar siempre en este espejo en el que de arranque la línea que rinde es de confección local y desconocida hasta hace poco para los pescadores: La "Chiripa". Y como es costumbre de este Sitio y de nosotros sus integrantes y colaboradores, experimentar innovando cuando está todo dicho es nuestra tarea, por lo menos para quien humildemente escribe estas líneas. Por eso cuando quienes conocen el lugar lean esto tal vez se sorprendan debido a la poca tradicionalidad de la excursión, sus pasos y sus consecuencias.

Nos dirigimos directamente hacia la cola, fondeando a una veintena de metros de los juncales. Pedro armó un paternóster de 2,10 con brazoladas de 0,70 y anzuelos Mustad Nº 1 con una boya zanahoria naranja de 9 cm., montada sobre el nylon del reel y limitada por un nudo corredizo. Es su favorita. Igual aparejo seleccionó Gonzalo, con una boya cordobesa que trabajaba parada. Por mi parte, armé una chiripa de 3,50 mts. con brazoladas de 0,90 y rematado con una boya zanahoria mediana invertida y lastrada para que trabaje hundida en sus 2/3 partes. Otra alternativa válida es utilizar una boya cordobesa. Hay boyas específicas para esta línea, pero las que pude ver en acción entraban al agua con una salpicadura muy ruidosa. Donde normalmente va el pilotín, coloqué un plomito pasante.

 


  LA COSECHA DEL DIA  A
penas los aparejos tomaban posición de trabajo, las boyas se movían marcando el continuo ataque de los dentudos sobre las mojarritas. Como difícilmente un pejerrey podría tomar la carnada en esas circunstancias, luego de un rato decidimos cambiar de lugar. Para no arrancar el motor y alterar el medio, aprovechamos un viento muy leve del sur que nos llevó a través de un área delimitada por una línea imaginaria que trazaríamos del molino hasta los tres arbolitos. Comenzamos un lentísimo desplazamiento dejando solo por comodidad los aparejos en el agua, lo cual generó dos consecuencias: Cesó el ataque de los dentudos (un detalle esperado) y, momentos después, un leve movimiento de la boya marcó un vigoroso doblete de pejerreyes en la chiripa. Las expectativas se dispararon. Gonzalo, cuya boya no trabajaba bien, cambió su aparejo por una 2081 (aquí se las presento) y se llevó la pieza mayor del día, un ejemplar de 45 cms. A diferencia de los tironeos del dentudo, los piques de pejerrey eran sutiles, cautelosos diría, pero seguidos de corridas y hasta saltos fuera del agua. Un espectáculo. Entusiasmados por el resultado, repetimos la maniobra. Donde teníamos una respuesta, fondeábamos silenciosamente y, si no repetíamos resultados, a los 15 minutos levantábamos el ancla. Pedro obtuvo cuatro capturas más, otro doblete en la chiripa generó protestas de mis compañeros y cerca de las 11, con una aceptable cosecha de pejerreyes, varios cobrados al garete, nos dirigimos al muelle. El más chico de ese día fue de 38 cms. Esta es una característica de la Brava, no da cantidad aunque si calidad, y el grado de dificultad y los continuos desafíos que ofrece al pescador que la visita la convierte en una laguna que no es para cualquiera.

 


Lleve: Protector solar, anteojos de sol, repelente, Camisa de manga larga y pantalón livianos y de secado rápido (de ayuda pero no imprescindibles). Gorra o sombrero de lona. Si aprieta el calor, humedézcalo y con la más leve brisa tendrá aire acondicionado craneal. Agua potable, mínimo un litro por persona, y por que no, algún que otro tentempié. Igualmente la laguna se recorre en pocos minutos con un motor de potencia media, pero que pasa si le agarra sed justo cuando está picando. En alguna salida puede llegar ese pejerrey de dos kilos que lo aguarda desde el principio de sus días, y seguro será ese día en el que dejó el copo en su casa.

Según saben, por usos y costumbres, si embarca en La Brava se pesca fondeado. Si no hay respuesta, se levanta el fondeo, se cambia de lugar, se vuelve a fondear y listo. Pero, no considerando esto, acertamos de manera accidental con la técnica que ese día dio resultado. Recordé entonces una charla que tuvimos con Ernesto Franchino pescando en La Salada, él sostenía que "debía probarse la pesca al garete en La Brava donde pocos pescan poco, por lo que la laguna es considerada un santuario de la dificultad y nadie garetea", por lo que me apresure a ponerlo al tanto de la experiencia. Ese descubrimiento puramente casual vino acompañado de otras reflexiones, sobre todo por la acción de los aparejos, que en definitiva no eran ni siquiera los adecuados para garetear. Al respecto consideremos que el viento era muy leve, por lo cual las líneas se desplazaban a una velocidad que fácilmente podía corregirse regulando la salida del nylon. Así fueron las cosas solamente por comodidad, aplicamos una técnica inadecuada utilizando las herramientas incorrectas… y funcionó. Si hace esto en el trabajo, lo echan. ¡Maravillas de la pesca! Al limpiar los pescados, encontré sus tractos digestivos llenos de la sustancia verde que observamos en el agua, incluso sus bocas mostraban rastros de estas partículas. Con este detalle terminamos de asegurar que se alimentan de los microorganismos que aprovechan filtrando ese fito zoo plancton suspendido. He leído que acá recomiendan el filet de dentudo teñido de verde claro… ¿Estarán relacionadas estas cuestiones?




  LA CENA ASEGURADA  A
la siguiente salida, un viento del NNO que levantaba olas de 50 cms. frustró la idea de repetir la práctica de pesca al garete. Buscamos un sector protegido por la sierra, en la orilla frente a Ruca Lauquen, allí comenzamos la mañana soleada y calurosa. Probé entonces arrojar una chiripa a 45º respecto de la dirección del viento, permitiendo que derivara cubriendo una buena porción de agua, este desplazamiento seguramente otorgaba una movilidad atractiva para la carnada y disminuía en algo el ataque de los hambrientos dentudos. Dio resultado, e izamos tres pejerreyes (y un par de grandes bagres que devolvimos inmediatamente) en tanto que por falta del copo, perdimos 4 capturas sobre la borda del bote (Ouch...). A Pedro y a Gonzalo no les iba mal aún con sus aparejos estacionarios, por lo que decidí cambiar el mío. Esta es una costumbre que desorienta. En una misma salida cambio varias veces de aparejo, independientemente de los resultados obtenidos (pesque o no). Con esto quiero comprobar que pasa, pecando a veces de molesto, pero gracias a esta manía están ustedes leyendo esta nota. Armé una línea clásica de dos boyas de las cuales una se desplaza loca por la madre para lograr alcanzar profundidades de 1,50 mts. La otra, una yo-yo, la regule para que trabajara a 20 cm. por si pasaba algo arriba. Hice esto porque en un par de ocasiones pude ver pejerreyes a flor de agua, una desplazándose lentamente y otra persiguiendo a un dentudo que traía clavado Pedro. Sin embargo, no tuve resultados positivos. Los piques estaban por debajo del 1,50 mts., por lo que monté una 2081 con la que me entretuve otro buen rato. Como el viento había disminuido, cambiamos nuestra posición hasta llegar frente a las barrancas del chalet, y allí noté que si daba cortos tirones con la punta de la caña alternado con breves detenciones impartía un movimiento atractivo que incitaba el ataque… de los dentudos. Pese a ello, tres pejerreyes más completaron el día y enfilamos para las casas.

 


Conclusión
La carnada por excelencia es la mojarrita viva. La llevamos en un balde con aireador después que en una salida con calor nos duraron vivas dos horas. El filet de dentudo, prolijo, rebajado y con escamas no sirvió de nada, ni aún encarnando en sanguchito. Algunos aconsejan teñirlo de verde claro. Esa quedó para la próxima. Si las condiciones son adecuadas, no descarte garetear muy lentamente, incluso "a fondo". Aumente algo de peso y use brazoladas de 80 cm. o más. Monte una boya elevadora sobre el nylon del reel.. Mejor si lleva ancla de capa. Sobre este tema seguramente volveremos pero… haga su propia experiencia, no sea cosa que se quede con las ganas. Pruebe pescar a la deriva, con chiripa, e incluso con paternoster, utilizando una boya adecuada para aprovechar el viento. Regule la panza del nylon para controlar la clavada. ¿Le puso flotalíneas al hilo la noche anterior? Si está acostumbrado a pescar con multifilamento úselo. A mí personalmente me estresa dado los cuidados particulares que hay que tener con el uso del mismo, pero tiene dos cosas: Se hunde más fácil y la clavada es inmediata. Pruebe clavar de costado (si no molesta a los demás compañeros). Yo no lo hago, pero dependiendo de la menor o mayor elasticidad del hilo tal vez resulte más efectivo. Pruébelo con multifilamento. El recorrido es más corto. Si con el cebo quieto no tiene respuestas, intente con tironcitos cortos bombeando la línea con la puntera de la caña para imprimirle movimiento. Cambie la forma de encarnar. Varíe el largo de las brazoladas. Analice, seguramente hay una alternativa que no intentó, y de acuerdo a algunas leyes (Las de Murphy) es esa la que seguro pesca. La laguna tiene 4 mts. de profundidad promedio con una máxima de ocho. Con mucho calor búsquelos muy temprano (o muy tarde casi de noche) y bien abajo. Todos los piques se dieron por debajo del metro y   DOBLETE DE PEDRO  medio, las carnadas de arriba no las tocaron ni los dentudos (Y eso que estaban más que activos). Es por eso que los aparejos tradicionales de 3 boyas se ven limitados en su rendimiento para cuando están a más de 80 cms. Pero no los deje en casa ¿No le dije que vimos pejerreyes activos a flor de agua?
Si es que ya no lo hace, consulte el www.windguru.com antes de programar la salida. Ahórrese sorpresas climáticas indeseables y esté preparado para los cambios de viento. Y, si lo ejercita, incluso hasta podrá deducir que color de boyas se verán mejor ese día. En la laguna no hay señal de celular, salvo frente a los tres árboles secos muy cerca de la orilla de la sierra (solo de embarcado), así que no confíe en este medio para solicitar ayuda en caso de apuro. Y prepárese para conocer la pesca en la Brava durante el invierno, que hablando de la laguna más desafiante de la provincia es otra totalmente diferente.



Piense, luego pesque: Eduardo



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  LA MEJOR CARNADA

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