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DETALLE
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Lo invitamos a tentar tarariras con mosca en La Salada
Partimos
nuevamente de Mar del Plata con destino a las
instalaciones del Club de Pesca y Náutica General
Madariaga a la vera de la laguna el día Miércoles.
Llegamos a las 14,30 hs y después de saludar
a toda la gente pusimos proa hacia la desembocadura
del arroyito en la Barranca de los Loros y nos dispusimos
a castear después de fondear el bote para tener
el viento a favor. El viento no molestaba pero se levantaban
algunas pocas ráfagas intermitentes muy fuertes
que nos hacía caer la cola en el back swing en
algunos casteos pero igual le insistimos.
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Los primeros lances fueron buenos y los ataques a los engaños no se hicieron esperar. La laguna a pesar del viento estaba muy planchada y la cantidad de gambarrusa en la superficie la planchaba más todavía. Pero es el lugar ideal para intentar con las tarariras que eran las que habíamos decidido ir a buscar con solo los equipos de spinning y Fly cast. El primero en lanzar fue Diego y a los pocos segundos de estar la mosca en el agua clavó la primera con un popper imitando una ranita color amarillo y blanco. Ya con las primeras capturas logradas con firmeza con varios tipos de moscas nos pusimos prácticos con las clavadas. Llegamos a la conclusión que la tomada de la mosca es mucho más franca, agresiva, segura y confiada que el señuelo y es rarísimo perder un pique a no ser que cortemos. No se si es por la cantidad de pesca con señuelos que se desarrolla desde que publicamos el informe hace dos meses en la laguna y el animal sufre el efecto "white noise" o simplemente eran el día y las condiciones indicadas para este tipo de pesca. Al rato de estar pescando probé con Plops de diferentes tamaños y colores y con Jitters igual y solo tuve cuatro respuestas de las cuales una fue robada de abajo de la boca. La ranita ni la tocaron. Después probé con un Oreno con municiones internas y a ese si lo tomaron tres veces y tal vez los animales más grandes. No olvidamos nuestros equipos de spinning y fue lo que primero armé para tentar con un gigantesco Jitter verde y amarillo a las gigantes del fondo. El trabajo del señuelo imitando la natación de un batracio no fue tentadora para las tarariras así que lo cambié por un Jitter de menor tamaño color blanco y negro con el que tuve dos toques y una clavada. Es de verdad impresionante como las tarariras se mueven alrededor del artificial en todo su recorrido hasta levantarlo, lo que no me dejaba juntar ánimo para desarmar e intentar con el equipo de mosca.

El
tamaño de las tarariras era en general
muy aceptable con algunas bastante importantes como
se puede ver a la que presento en la foto de la derecha.
Las moscas preferidas fueron Poppers color azul, ranitas
verdes (un solo pique) ranitas amarillas (mortales)
Streamers largos color verde y blanco y azul y blanco
y rindieron muy bien unas Rabbits amarillas y blancas.
Las clavadas eran firmes y "secas" y en
más de una ocasión tomaron los engaños
antes de caer al agua muy cerca o encima de los juncales
de la orilla casi sobre la gambarrusa que hacía
manchones flotantes. Una pesca de veras espectacular
tanto en cantidad como en calidad. Cabe destacar que
se nos escaparon unas seis o siete taruchas entre
las que lamentablemente había dos de algo así
como cuatro kilos largos. Los tamaños oscilaron
en los dos kilos con alguna que superaba holgadamente
los 3 kilos de peso.
En
las fotos de los animales clavados en el agua
se puede ver la cantidad de plantas acuáticas
que arrastraban las tarariras al clavar y los artificiales
cuando llegaban hasta el semirrígido sin clavadas.
La gran cantidad de pasto no dejaba pelear lo suficiente
a las tarariras ya que se "ahogaban" al
intentar saltar para liberarse, pero había
en compensación animales en el lugar para hacer
dulce. La foto muestra una de las izadas a bordo para
desclavarla y devolverla. Cabe la aclaración
de que estuvimos pescando allí el día
Jueves de la semana anterior y que ya tenía
en mi poder en mi casa cuatro enormes frascos de escabeche
así que devolvimos absolutamente todo al agua
que entre paréntesis fueron como 75 taruchas.
La relación fue esta: Por cada tararira que
sacábamos con cualquier señuelo lográbamos
sacar 10 del agua con los equipos de mosca.
Acá
podemos ver dos ejemplos: Dos muy buenas tarariras,
uno que tomó un Popper azul y celeste con anzuelo
cubierto y el otro con un Oreno rojo y gris claro, del
tipo "sonajero" con municiones internas que
fue el único que clavó bien. A diferencia
de la jornada anterior los Plops del mismo color, los
ratones grises y las ranas no obtuvieron más
resultado que alguna "robada" de las agallas
o de debajo de la boca pero que se notaba que ni siquiera
tenían intenciones de tomar ese tipo de engaños.
La decisión de la pesca con Fly cast era la más
apropiada.

En la foto de la izquierda
la devolución de un ejemplar más que habíamos
clavado. Es para destacar la atención recibida
en el Club por el encargado de la concesión y
su familia. Insisto en la atención inmejorable
de todo el personal del concesionario para con todos
los clientes y amigos. Quiero decir que la primera vez
que fuimos no dijimos quienes éramos (una costumbre
nuestra) y nos recibieron como si fuéramos de
la familia lo que siguió "casi" sin
cambios cuando nombramos al Portal. El Club cuenta con
bajada de cemento, muy buen muelle, cantina, pequeña
proveeduría, baños, cabañas, sector
para camping, predio alambrado, muy buena arboleda para
sombra, alquiler de botes de dos tamaños, etc.
Un verdadero pesquero.

La
pesca fue como la de pocos días antes: Impecable.
Las tarariras con mucha energía se desplazaban
debajo de las plantas flotantes y de los juncales y
salían muy voraces de entre la vegetación
para tomar los engaños. Se veían los lomos
en el agua antes de los ataques como si vinieran desde
lejos a tomarlos y no solo junto a la pared de los juncos
sino también hacia el mismo centro de la laguna.
La temperatura del agua era de casi 19º centígrados
y había millares de dentudos saltando fuera del
agua, posiblemente corridos por las taruchas. El viento
molestó muy poco y solo durante la primer hora
de pesca (en realidad pescamos algo más de 3
horas) y la laguna, como puede observarse en algunas
fotos, estaba totalmente planchada a pesar de las ráfagas
de viento que, como dije antes, no se presentaba demasiado
mantenido.
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Detalles
de interés de la excursión
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Hora
de arribo
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Temperatura
mínima
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Temperatura
máxima
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Humedad
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14,30
hrs
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11º
C
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28º
C
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89
%
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Cielo
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Horario
de pesca
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Estado
del agua
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Accesos
al ámbito
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Nublado
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15,30
a 19,00 hs.
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Tibia,
clara y transparente
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Bien
mantenido el camino.
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| Cañas | Una Thomas & Thomas y mi Loomis GL3. Ambas Nº 5. |
| Los reeles y las cargas | Un Cientific Anglers y un Dragon Fly 355. Ambos reels cargados con líneas floating con terminales de líder de acero de 8 libras. |
| Moscas | Poppers azules y celestes, amarillos y blancos (mortales), ranas verdes con poco rinde. Los Streamers verdes y blancos con flash y algunas Rabbits amarillas y blancas con grandes ojos blancos y con ojos rojos y un ratón cabeza Muddler. |
| Spinning | Mi Shakespeare Wonderod con un Tinny 20 con multifilamento de 12 libras. La única. |
| Señuelos | Todos de flote: Ratones de goma color gris, ranitas verdes, Jitter Bugs, Plops, Orenos y Tucan Flex. Lo único que tomaron franco fue al Oreno rojo y gris cargado con municiones. |
| Embarcación | Ferramar 4,80 totalmente equipado y movido por un Mercury 50 hp. |
La historia del día
Les cuento algo para que tengan siempre vigente el tema de la seguridad y la responsabilidad de mantener bien los equipos: A la hora de volvernos mi compañero ocacional seguía insistiendo por una más y otra más y otra más (quienes lo conocen saben que no exagero en lo más mínimo) y así pasaron otros 40 minutos. En el momento de decidir izar el ancla la tormenta se veía bastante más cerca pero calculábamos que nos tomaría 10' salir del agua con el 50 hp, otros 20' armar todo y 1/2 hora recorrer los casi 20 kms de tierra que nos separaban del asfalto para después tomar un café en la estación de servicio y volver tranquilamente cada uno a nuestras casas, ducharnos, cenar, dormir e ir a trabajar al otro día.
El
tema es que EL MOTOR NO ARRANCO.
Su propietario quiso empezar a volver remando pero tenía
solo una pala bichero (obligatoria) así que personalmente
decidí hacer pie en tierra desde donde, en último
caso podríamos volver caminando. Desde la orilla
le pedí el teléfono celular, pero me contestó
que no tenia carga en su tarjeta. Discando el *111 igualmente
nos comunicaban pero tampoco tenía cargada la
batería. Empecé a buscar la linterna estanco
(también obligatoria) pero tampoco tenía
por lo que saqué de mi caja de pesca una del
tipo minero que vive allí adentro y comenzé
a hacer señales en dirección al Club.
Quienes conocen saben que la distancia desde la Barranca
hasta el muelle es bastante larga, pero atento como
siempre a sus obligaciones Toto nos vió.
A los 5' ya escuchábamos el motor del auxilio así que nos quedamos mucho más tranquilos y comenzamos a acomodar las cosas en el bote. Llegó Toto que al vernos en tierra se calmó bastante y nos alcanzó un cabo para remolcarnos. Subimos a la embarcación de auxilio y navegamos muy bien pero saben qué: Se plantó el fuera de borda de Toto a unos 2000 metros del muelle (los fierros se rompen ¿vió?). A remar caballeros y arrastrando el semirrígido. Sin nada de viento y con la laguna planchada llegamos en aproximadamente unos 40' ya muy debajo de la tormenta pero secos y sanos aunque bastante cansados. Salimos, armamos todo y decidimos salir llevándonos el bote de tiro a pesar del consejo de Toto y su papá de dejarlo en el Club: Esa fue nuestra PRIMERA MALA DECISION.
Salimos
bien los primeros 2.000 metros que fue donde agarramos
barro por primera vez. Volvamos al Club y quedémonos
a pasar la noche, dije. Mi compañero al otro
día tenía compromisos y decidimos seguir:
SEGUNDA MALA DECISION.
A los pocos metros dije de volver al Club aunque sea
a dejar el bote pero no lo hicimos: TERCERA
MALA DECISION. Avanzamos casi bien pero muy
despacio hasta el cruce donde está el almacén
de Juan. Le dije de dejarle el bote a Juan que lo entraría
al galpón tirándolo con el caballo pero
insistió en seguir: CUARTA
MALA DECISION. Avanzamos por la calle principal
4000 metros hasta que se plantó el Gol en el
barro y no lo pudimos mover más. Ya llovía
bastante cargado, lo que ocurrió durante toda
la noche (llovieron casi 50 mms.) y el teléfono
de Juan estaba a casi una legua en medio de la noche
por lo que decidimos dormir esperando que la lluvia
parara. Mañana sería otro día.
Nos despertamos a las 6 sin nada para comer y lo peor con solo un cuarto de botella de agua mineral, decidí desandar los casi 5 kms que nos separaban del almacén. Llegamos y Juan ya despierto me dijo de todo (y con razón). Cómo si no conocieras ... !!! empezó. Llamamos por teléfono para calmar las familias, al trabajo y nos volvimos desesperanzados. La única solución: Esperar a que secara y rezar para que no lloviera más. Mi compañero decidió caminar hasta General Madariaga (algo así como 20 kms con 10 de barro) y traer un auxilio. Yo me volví a lo de Juan para tratar de enganchar el bote con la yegua y que lo tirara hasta el almacén. Pero no había piso para que el animal se afirmara.
Me
volví a lo de Juan y me tomé unos mates
mientras esperaba que volviera con o sin ayuda de Madariaga.
Además de los mates y tomarme dos litros de agua
helada me comí un guisito de carne de oveja con
un vasito de tinto que estaba espectacular, pensando
en mi camarada (JA!!!). Como a las dos horas
se escuchó un motor a lo lejos. Calculamos que
era el auxilio, así que saludé y desandé
los 5 kms hasta el auto. A los 2 kms me abarajó
el "Cordobés" con el hijo, el indio
y Diego. Ya habían sacado el bote hasta
el Sauquito y el próximo paso era irme a buscar
y sacar el auto. Llegamos, lo engancharon al guinche
y lo llevó el "Cordobés" como
chicharra del ala a unos 70 kms/hora entre el chocolate
del piso: FANTASTICO. Ya estábamos sobre
el asfalto con el auto, nos fuimos al taller del "Cordobés"
a lavar el auto enfrente y a esperar que trajeran el
bote. Ya estábamos listos. Del lavadero se cruza
y me dice: No arranca el auto, se mojó la alarma.
¿Algo más ... ?
Más
cosas no nos podían pasar, pero al final arrancó.
Pagamos, nos subimos y nos fuimos derecho a la Shell
de siempre a tomar un café bien caliente, a charlar
sobre nuestros defectos y a planear la próxima
excursión previo paso por lo de Dante Violi para
que vea por que no arrancó el bote y para que
le haga el service que no le había hecho nunca
por falta de tiempo o de ganas. Conclusión: No
improvisemos, no arriesguemos por demás y tomemos
las decisiones correctas para no tentarnos luego con
las malas que nos perjudiquen y llegar al punto de tener
que arrepentirnos, porque eso quiere decir que algo
salió mal. Ya
en la ruta de asfalto, gracias a Dios, pero al otro
día casi de noche. Hacía casi 24 horas
que estábamos saliendo de la laguna solos. Pero
como conté antes no lo logramos. Casi a las 19
hs. ya estábamos tomando un café bien
caliente en la Shell de la ruta 11 frente a Cariló,
nuestra parada obligada para cargar combustible a los
vehículos y algo para nosotros, y donde el personal
de playa y las chicas son fantásticos (nos dejaron
entrar embarrados sin retarnos).
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Agradecemos
a DATOS
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