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Les cuento que estuvimos en la laguna Kakel Huincul el miércoles
27 de enero pasado con mucho calor, casi nada de viento y la laguna
planchada y muy pero muy baja. Desde ya decidimos salir a remo, ya que
me imaginamos que de haberlo hecho a motor hubiésemos revuelto
todo el fondo y por lógica arruinaríamos la pesca (por
lo menos la cercana) ya que hay muchísimos lugares donde hasta
los remos se clavaban en el barro y la hélice en el barro hubiese
hecho un desastre. Salimos del embarcadero hacia la izquierda (calculamos
rumbo NNO) y empezamos a pescar cerca de los juncos a unos 500 metros
de nuestro punto de partida. Serían aproximadamente las 8:30
de la mañana. Lanzamos al agua líneas con 2 boyas para
pinchar algunos dientudos para aumentar la cantidad de carnada y otras
con boya plop para la tarucha, encarnando con filet de dientudo, el
que por suerte habíamos llevado, ya que nos dimos cuenta que
no se debe visitar el lugar sin carnada a menos que quieran esperar.
Pinchamos
algunos dientudos "normales" y muchos bagres de muy buen porte
para mantenernos entretenidos pero no vimos ningún pejerrey de
esos que hicieron a este ámbito famoso y que por lo general salen
en verano. O salían. Cambiamos de lugar remando muy despacio
unos pocos metros, y en la punta de un macizo de juncales elegido al
azar lanzamos las "plops" al agua obteniendo el resultado
esperado: Pique de taruchas. Tomaban con llevada franca los dientudos
encarnados en los anzuelos OWNER SSW 511 Nº 2/0 en brazoladas
a unos 40/60 cms. de profundidad molestándolas bastante. Pero
lo que más nos llamó la atención fue que entre
tararira y tararira se prendían los bagres, posiblemente debido
a que la actividad algo lenta de la taruchas les daba tiempo a morder
los engaños. Y fue así hasta el mediodía, momento
en el que el pique se cortó de manera brusca y definitiva. Sabiendo
que el calor y la falta de (aunque más no fuese) un poco de viento,
hacía que los peces se refugiaran en el fondo y/o entre los juncos
y que no íbamos a pinchar nada más, cambiamos de lugar
moviendo el bote a un sector bien bajo remando con mucho cuidado de
no levantar sedimentos. La cantidad de "bombas" de barro era
increíble y las carpas se veían "lomeando" en
la superficie como torpedos en el agua y créanme: Les calculo
de 7 a 8 kilos quedándome corto para no exagerar, pero no pudimos
agarrar ninguna debido a que no fuimos preparados para esta especie,
pero seguramente volveremos. Cuando amainó un poco el sol del
mediodía probé un rato con un equipo de fly cast buscando
alguna tarucha atando unos "streamers", pero no pasó
nada. Con "poppers" ni probé ya que definitivamente
se notaba que estaban muy abajo para alcanzarlas. Y así siguió
el día hasta el atardecer, con algún que otro pique raleado
pero nada del otro mundo. Se escaparon un par de taruchones enormes
(como siempre) pero todo estuvo muy divertido... Volveremos por las
enormes carpas y lo taruchones que se nos escaparon. Buena pesca.
NOTA: A los valientes les sugiero llevar mucho liquido, repelente
del bueno, protector solar, ropa de manga larga, anteojos de sol (si
es posible polarizados) y cubrirse como sea del sol que por momentos
mata.
Marcelo Cebollada