LA IDENTIDAD DE LA PESCA
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Grande, La Salada....



  CARMELO  Un jueves de poco trabajo nos reunimos a cenar y en medio de la comida decidimos hacer un viaje hasta la localidad de Mar de Ajó (para ser más exactos al Km. 22 del camino viejo de Gral. Madariaga a Mar del Ajó), al recreo Chiozza, donde se guardan las "Gálaga I y II" en la Salada Grande, sacarles las lonas y salir a relevar el ambiente era la idea antes que lo haga el resto de los medios. Y lo logramos. La consigna era, además de llevar invitados, ver como arrancaba la pesca en una de las más famosas lagunas bonaerenses, incluyendo por supuesto la cámara de "El Escape del Caburé" (en el que podrán ver la pesca) y que Ernesto Franchino lleva orgullosamente a todos lados. Una vez decidido esto, el sábado a las 8:30 de la mañana estábamos en el muelle y a los dos minutos navegábamos proa al Callejón de Fernández, donde sabíamos estaba el pique de los grandes. Al salir de atrás del manchón de juncos que protege el muelle de Chiozza nos dimos cuenta que todo el mundo sabía donde estaba el pescado. Más de 40 botes, lanchas, truckers con guías, semirrígidos, etc. estaban en el lugar aunque no todos levantaban piezas. Fabio Zayas, guía estrella de la laguna, no es de los que se guarda sus logros. El se comunica con sus colegas cuando pesca y los invita a juntarse con él, a prudencial distancia por supuesto, para no fracasar en la salida. Y llegamos. Fondeamos a unos 50 metros de la lancha de Fabio, tres a bordo de cada trucker: Guillermo Gentil, Ernesto Franchino (titular del portal) y yo, Carmelo, en el trucker de la nota, y 3 amigos de Ernesto en el otro. Los truckers se están armando para la pesca deportiva contratada, por lo que mientras Ernesto y Guillermo colocaban matafuegos, cáncamos, herrajes, posa cañas y demás, armé el equipo y fui el primero en lanzar una línea, fondeados en un metro de agua, de espaldas a unos juncales que paraban el viento en medio de una maraña de gambarrusa sumergida que complicaba la toma de decisiones. Pero ahí estábamos para pescar.

 

Un aparejo de 3 boyas "chupetonas" sobre una madre armada con "memory free" del 0.35 con brazoladas de 40 cms. de amnesia del 0.30, con anzuelos MUSTAD 270H Nº 1 encarnados con mojarra viva, cayó al agua sin puntero para no alterar el medio. Por 20´ ni un pique, aún cambiando mojarras que, entre paréntesis, las cuatrocientas que llevamos se mantuvieron en un balde de 25 litros con un aireador a pila, y que después de estar ahí desde el viernes al mediodía sufrieron CERO MORTANDAD. Para tener muy en cuenta, sobre todo por la relación precio mojarras - precio aireador. Si va a pescar un fin de semana completo el aireador se paga solo. Si quiere averiguar más haga click en el banner de Dolphin Pesca en la parte de publicidades. Desde allí pida consejos. Otra a favor del aparato: Las pilas comunes (dos grandes) duraron mucho más de 24 horas.


  GALAGA I y II
  AIREADOR PORTATIL
 POSA CAÑAS 45º
  MATAFUEGOS
Gálaga II
Aireador
Posa cañas
Matafuegos


M
is compañeros terminaron el trabajo, y Guillermo fue el primero en pescar. Un excelente pejerrey de 43 cms. fue "copeado" a los pocos minutos de lanzar su aparejo al agua. Tenía razón Fabio para estar anclado ahí: El pejerrey estaba. Cambié las mojarras, lancé de nuevo y mientras esperaba armé otra caña con un paternoster para tratar de encontrar a que profundidad se movía el pejerrey (y por si estaba "alfombrado"), la que tuvo pique al minuto de caer al agua en el anzuelo de abajo. Otro pejerrey de más de 40 cms. Volví a encarnar y otro pique, apenas marcado por la boya, tuvo éxito. A los pocos minutos un doblete con otro de 40 fue izado a bordo. Entusiasmado cambié las brazoladas de mi línea de flote por otras de un metro, pero le seguía dedicando más tiempo al paternoster, que me gusta menos pero rendía más. Mientras tanto Ernesto probaba con mojarras de "siliconas" (también de Dolphin pesca) pero sin suerte, aunque reconoció que le dedicó poco tiempo y poca variedad de colores. Prometió volver a insistir con el tema.

 


  ERNESTO  L
os piques se sucedían separados uno de otro por unos 15´, lo que nos dejaba tiempo para la reflexión: El pejerrey comía "suave" y la interpretación del movimiento de las boyas se complicaba, pero la habilidad y la perseverancia triunfaron, no siempre una situación común en la pesca. El pejerrey estaba en el fondo, en ese metro de agua sobre el que estábamos fondeados. Al mediodía se cortó (siempre pasa para esta época), por lo que desembarcamos a eso de las 14 hs. a almorzar. Jorge nos esperó con un guiso de ciervo digno del Llao Llao, galleta de campo y unos salamines y queso de campo. Un lujo. A las 15 estábamos con las líneas de vuelta en el agua pero no en el mismo lugar. Fondeamos del otro lado del mismo juncal, esta vez del lado que soplaba el viento, pero sin nada de suerte. Levantamos el fondeo y sin arrancar el motor para no molestar a nadie nos dejamos llevar unos 300 metros por la fuerza del viento que soplaba más que a la mañana, tampoco sacamos nada. Ya a distancia prudencial del resto de las embarcaciones (que tampoco sacaban nada) pusimos en marcha el motor para ubicarnos a unos 100 metros de un bote que parecía estar pescando sobre una extraña "mancha aceitosa" que parecía ceba. Si así fuera nos parece un despropósito (además de estar prohibido) pero no pudimos comprobar nada. Cuando llegamos ese bote levantó el fondeo y se fue, y nosotros quedamos con las líneas en el agua a unos 30 metros en dirección lateral (no sobre la mancha). Un pique tras otro fue el premio de la sabia elección. Ejemplares de más de 40 cms. se izaban a bordo cada 10´, sin contar los piques que perdíamos por el entusiasmo de la charla referente al buen rinde, el día, la comida, los amigos y todo eso sin lo que la pesca no sería pesca. Estábamos clavando pejerreyes de más de 40 centímetros en un metro de agua, con muy poco viento, animales muy sutiles para comer y con brazoladas que seguramente se "acostaban" en   GUILLERMO  el fondo. Pero pescábamos. Tuvimos varios dobletes, y después de las estadísticas llegamos a la conclusión que si aguantábamos la ansiedad de "clavar" apenas detectado el pique, y dejando moverse la boya, seguro traeríamos dos, como si el pejerrey clavado atrajera al otro. Lo raro fue que los peces no presentaban una pelea digna del ámbito, posiblemente por estar algo aletargados por los primeros fríos fuertes de las noches. El único pejerrey vigoroso lo clavó Ernesto, un ejemplar que corrió, saltó, se hundió y costó meterlo dentro del copo, pero fue el más chico (35 cms.) y en honor a la pelea, y bien clavado de la boca, lo devolvió al agua. Para concluir les cuento que la cosecha fue fantástica, el día soñado, como dicen los chicos, el guiso de ciervo y la camaradería de lujo fueron el corolario de la pesca en esta laguna a la que Ud. no puede faltar.

 


  ERNESTO  LO BUENO
: La Salada es una laguna para ir: Está cerca de Capital, no es caro el traslado, los pejerreyes son grandes, hay muchos, no es difícil encontrarlos, los servicios son buenos, los guías saben (Ojo: No todos), es fácil la pesca, los equipos necesarios no son sofisticados, cualquier modalidad rinde (3 boyas, paternoster, fondo), la pesca de verano es excepcional alcanzando los bagres y las carpas tamaños que sorprenden (hay cultores para todas las especies) y las "tarariras de Ernesto" (así fueron bautizadas en el ambiente) que asombran año tras año.
Y hasta se puede pescar de costa desde el recreo, que posee sobre la laguna varios cientos de metros bien cuidados desde los que no es raro clavar ejemplares de buen porte.
Y recuerde
: Para el verano que viene, si Dios quiere, irapescar.com lo va a sorprender con una actividad en la laguna que no va a ser para cualquiera, va a estar reservada solo para pescadores como usted. Esté atento.
LO MALO: La lluvia, que arruina cualquier entrada, o lo que es peor, la salida. Cualquier llovizna arruina la calle de acceso a los pesqueros de esta laguna, habiendo algunos en mejores condiciones que otros. Buena pesca.


Carmelo Carella
www.irapescar.com


  LOS GUIAS PROFESIONALES    EL CIERRE
Agradecimientos
A Valeria, Gabriel, Jorge y Sergio del Pesquero Chiozza, a Fabio Zayas, guía estrella de la laguna, por los consejos, y a los empleados de la estación de Servicio Shell de Cariló por estar siempre ahí.





  SA ANGEL BARALDO Y CIA
  FABIO ZAYAS
  EL TRAILER
  SA ANGEL BARALDO Y CIA

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