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ESTOS AUSPICIANTES COLABORAN PARA QUE IRAPESCAR.COM EXISTA
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DETALLE
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Fabio Zayas ¿Lo conoce?
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Paso
a contarles una de las mejores pescas que hice, en la mejor laguna de
la provincia, organizando salidas como guía profesional desde
el año 2004 en mis tres embarcaciones tipo "trucker".
El frío fue castigando paulatinamente este año, con un
poco más de rigor que otros, toda la provincia de Buenos Aires,
acompañada esta condición climática por una buena
temporada de lluvias en los meses de Abril y Mayo, lo que hizo que la
temporada de otoño en la laguna fuera muy rendidora y todos nos
preguntábamos que pasaría este invierno con la pesca,
ya que tradicionalmente la Salada rinde más con temperaturas
templadas que durante los fuertes fríos del invierno. Debido
a la escasez de vientos fuertes durante el último mes, los pejerreyes
comenzaron a agruparse en los limpiones de gambarrusa, y sabiendo localizar
estos lugares los capturamos con brazoladas largas casi rozando el fondo
en muchos casos. Estos limpiones rendidores no se encuentran sobre las
costas de aguas bajas sino en lugares donde la profundidad supera el
metro, ya que el agua de la costa al ser más baja sufre mucho
más los embates de las heladas nocturnas, ya que muchas veces
solemos encontrar a la mañana temprano las aguas cerca de la
costa congelada.
Teniendo el área de pesca ya relevada durante días anteriores (cuando no saco pescadores relevo personalmente la laguna para acumular datos que me sirvan para pescar más y mejor), el 18 me llamaron para formar parte de la salida Leonardo, Matías y Jorge, amigos de la localidad sureña de Quilmes, todos excelentes pescadores y asiduos visitantes de nuestra laguna. Embarcamos a las 9:00 am en el muelle de Chiozza donde Gabriel y Jorge Dellabianca, flamantes concesionarios del reconocido pesquero, nos tenían preparada la embarcación. La mañana se presentó más fría que los días anteriores y la laguna se encontraba levemente rizada, con vientos suaves del cuadrante Oeste con cielo parcialmente nublado. Ante las preguntas de rigor de que líneas convendría usar optamos por buscar el pique fondeados con aparejos convencionales de tres boyas medianas cargadas, sin puntero, con separaciones entre boyas de entre 1.40m y 1.80 mts. Esto nos permitiría trabajar con brazoladas largas de entre 1.20 y 1.30 mts. según la profundidad de los limpiones en los que fondeáramos.
Aconsejo
siempre para esta pesca usar cañas telescópicas de de
4 metros de largo mínimo (pueden ser de hasta 4,50 metros), lo
que nos permitirá manejar con mayor facilidad los aparejos largos,
que son los más aptos para este ambiente. Reel cargado con nylon
de 0.25 mm de color flúo, al que la noche anterior procedo a
colocarle el imprescindible flotalíneas. Las boyas de los aparejos
no deben ser demasiado grandes y estar preferentemente cargadas para
poder arrojarlas sin boyón impulsor a una distancia de no menos
de 15 metros del bote, desde donde hacerlas garetear lo más sueltas
posible, siempre con el pick up del reel abierto para no ofrecer resistencia
al momento de la llevada del pejerrey. También recomiendo que
el nylon de la madre no sea inferior a los 0.40 mm. Los anzuelos que
uso son preferentemente de la serie 277H 1/0. También uso Tiempco,
Eagle Claw, o similares de la misma medida, empatillados con nylon del
0.30 al 0.35 mm. El rotor de cada boya debe caer detrás de la
misma y no adelante (para evitar los enredos de las brazoladas) sujetos
por dos o más mostacillas (con nudo corredizo bien apretado)
prefiriendo en mi caso los del tipo mandale con doble giro de punta.
Las
brazoladas
las coloco la más larga
en la boya más cercana al reel, en la boya del medio la que le
sigue en longitud y así sucesivamente, siendo la más corta
la de la boya más lejana (del puntero impulsor), lo que me permitirá
despedir mejor la línea y hacerla derivar más suelta,
ya que la brazolada más corta es la que más garetea estirando
mejor la línea (hablamos de pescar anclados). También
es muy importante que arrojemos los aparejos desde el espejo del bote,
es decir lo más a favor posible del viento, esto nos permitirá
mantener el conjunto derecho, corrigiendo la panza del nylon lo menos
posible para así tener más posibilidades de pique, ya
que el pejerrey toma la carnada cuando ésta deriva libremente.
El
lugar elegido para los primeros intentos fue la boca del Segundo Callejón
de Urrutia, siendo Jorge el afortunado en sacar el primer ejemplar,
que alcanzó los 44 cms. Por la mañana los piques estaban
difíciles de leer ya que eran llevadas muy sutiles de la boya,
momento en el cual no debemos apurarnos a cañar, pero sí
soltar nylon para que el pez tome confianza. Una vez seguros que había
tomado el engaño clavábamos firmemente sin tensar completamente
el nylon, de manera que el tirón llegue seco y eficaz para luego
recuperar con el reel con la caña bien arriba sin perder nunca
la tensión del hilo. La mañana transcurrió con
la captura de muy buenos ejemplares, todos de más de 40 cms.
levantando el fondeo cuando se cortaba el pique y dejándonos
llevar por el viento para volver a soltar el ancla más adelante.
Ya siendo el mediodía nos encontramos fondeados a unos 300 metros
del galpón de Urrutia en dirección al primer callejón,
y al soltar el ancla nos dimos cuenta que habíamos descubierto
un cardumen de pejerreyes que oscilaban entre los 45 y 55 cms. de largo
con pesos que en muchos casos superaron el kilo. La profundidad en la
que realizamos la pesca fue de alrededor del metro veinte y la carnada
que mejor funcionó fue la mojarra enhebrada de cabeza a cola
a la que rematábamos con un generoso pero prolijo filet de dentudo
fresco.
Si bien
había mucha actividad en el lugar, y también muchos botes
que se fueron acercando, no todos pescaban debido a que no hacían
los deberes como nosotros en cuanto a elementos, diseño de aparejos,
profundidad, flotalíneas, ubicación en el bote, etc. Los
pedidos de copo eran continuos y de tanto en tanto se lograban algunos
dobletes. Todos los pejerreyes de menos de 35 cms. fueron devueltos
al agua (como corresponde en estos casos) para ser luego recompensados
con ejemplares muy grandes y muy combativos. Durante la jornada todos
los amigos cubrieron la cuota correspondiente al ámbito, de 30
ejemplares por caña, cosa no difícil de lograr en esta
laguna, pero en esta ocasión lo que sorprendió fue el
tamaño de los ejemplares capturados. Le aconsejo a todos aquellos
que quieran visitar la laguna que, muchas veces para tener éxito,
es mucho más importante descubrir de que manera come el pejerrey
(para tratar de tentarlo) para entonces adecuar en consecuencia el equipo
(principalmente las boyas) y la manera de trabajar el conjunto, que
encender el motor cada cinco minutos y recorrer grandes extensiones,
porque de esa forma se nos pasa el día navegando cuando muchas
veces los pejerreyes están debajo nuestro. La Salada guarda en
sus entrañas hermosos pejerreyes para esta temporada 2007. Pruebas
a la vista. Llámenos, que todos mis conocimientos están
para que su pesca sea satisfactoria.
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Fabio
Zayas
Teléfono fijo: (02257) 42-0650 / Celular: (02257) 15 66-7858. Mail to: zayasbar@hotmail.com / fabiozayas@speedy.com.ar |
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