Partimos
de Buenos Aires junto a mi padre el jueves temprano con el objetivo de hacer
un intento con los "grandes" de Madariaga. Llamamos
a Fabio Zayas y arreglamos una salida para el Viernes. Le pedimos que nos
indicara como estaba rindiendo el ámbito y como se estaba haciendo
la pesca, y con lujo de detalles nos contó todo lo necesario para
el tipo de capturas que estaban saliendo, así que cuando llamamos
para adelantar menesteres nos dijo: Las líneas ármenlas con
boyas chicas (6 cms.). Ahí no le hicimos caso, no porque no quisiéramos,
sino porque tanto a mi padre como a mi nos cuesta distinguir sobre el agua
ese tamaño de flotantes, así que optamos por unas criterio
de aproximadamente 10 cms. También nos dijo que usáramos solo
dos boyas con una separación entre si y con el puntero de 1,70 mts.
Nos siguió contando que estaban usando brazoladas de 1,40 mts. De
ahí las distancias entre brazoladas. Los anzuelos recomendados eran
más bien grandes: 1/0. Y así, dato tras dato, las expectativas
que transmitía telefónicamente eran enormes y nos avanzaban
cada vez más en el entusiasmo.
Y llegó
el viernes. 7 de la mañana Fabio nos pasó a buscar y partimos
a la laguna con buen clima. Todos saben, que el ingreso se pone difícil
con lluvia. Para esto Fabio cuenta con una 4x4, con pantaneras y todo el
equipo necesario para soportar las inclemencias del tiempo y llegar sin
dramas al espejo. Estaba todo dado, el viento justo, el cielo despejado.
En el viaje (ansiedad de por medio) fuimos armando el equipo, de esa forma
era cuestión de llegar y arrojar las líneas al agua. Tiempo
perdido en tierra tiempo ganado a bordo del bote. Y siguiendo con el equipo,
una de las embarcaciones con las que saca a sus clientes (y automáticos
amigos) es una Tracker de 6.40 mts con un Mercury 40 hp. 0 km.
A
las ocho nos encontrábamos ya en el agua zurcando las aguas de la
laguna y nos dirigimos, sin titubear siquiera, al Callejón de Fernández.
Una vez allí durante unos segundos se mantuvo con la mirada perdida
y sin siquiera contestar nuestras preguntas, y arrojó el fondeo.
- Acá es - dijo todavía con la mirada extraviada. Cabe señalar
que al rato algunos botes de guías se acercaron al lugar (casi todos
respetuosamente) y fondearon cerca, demasiado para mi gusto. Pero Fabio
no dijo nada. Seguramente porque para él esto debe ser una situación
por demás común. Tras
pasar unos minutos apenas, Miguel (mi padre) tuvo el primer pique y ahí
comenzó el asombro. ¿Por qué? Porque no es la típica
pesca a la que estamos acostumbrados. Al estar trabajando a 1.40 de profundidad
hay que esperar mucho más al pejerrey para que tome la carnada que
cuando lo estamos pescando arriba. Las boyas no dejaban de pasear, y a la
voz de Fabio metíamos la clavada. Esto fue solo al principio, ya
que después nos pusimos cancheros y metíamos caña a
todo lo que se movía. Otro dato importante, pick up abierto y traten
de ofrecer la menor resistencia posible a las líneas ya que, decía,
a la menor resistencia el pescado suelta el cebo. Y era así nomás
... tensábamos demasiado el hilo y la emoción terminaba.
La pesca
se mantuvo durante todo el día. Para las 13 horas teníamos
alrededor de 30 capturas a bordo, los portes iban de los 600 grs. al kilo,
y tenían entre 35 y 45 cms. En ningún momento tuvimos que
cambiar de lugar para buscarlo, no hizo falta ya que estaba muy firme el
pique. De todas formas Fabio nos decía: "Esto es la yapa. Lo
bueno va a llegar por la tarde". Con mi viejo lo miramos ya que si
hasta acá veníamos bárbaro que podíamos esperar.
A eso de las 14 hs. los portes comenzaron a aumentar. Pejerreyes mucho más
aguerridos, nos obligaba a usar el copo, que si bien no dejamos de usarlo
durante todo el día, en ese momento tenían un valor agregado
ya que el tamaño hacía que fuera imprescindible utilizarlo.
Un comentario: Personalmente
usamos por primera vez el multifilamento y a todo aquel que lo pueda comprar
se lo recomiendo, ya que la clavada es mucho más firme y precisa.
Es espectacular. Como lado negativo de este producto puedo contarles que
NO se pueden desarmar las "galletas", se cierra muy rápido
y se aprieta por demás, por ende hay que cortar. Conclusión,
muy rendidor para pescar, pero demasiado caro para andar cortándolo.
Este es un comentario para quienes no están acostumbrados a salir con guía. Nos consideramos tipos flexibles. Y si uno se pone a disposición de un guía, debe, por lo menos darle el crédito inicial a las cuestiones que plantea, si usamos tal o cual boya, si armamos brazoladas de tal largo y demás. Hemos cumplido, con gusto, cada una de las recomendaciones que Fabio nos hizo, y en la comparación al salir por la tarde nos dimos cuenta que estábamos frente a una persona que conoce muy pero muy bien su trabajo y esa laguna. ¿Querés pescar? Hacele caso !!! Por la tarde tipo 16hs. el poco viento que había rotó al NE. Fabio se quedó unos segundos callado mirando a su alrededor y, nuevamente sin dudar dijo: "Levanten que nos vamos". Con mi papá nos miramos. ¿Qué pasa? preguntamos. "con este viento se corta acá en Fernández".
Dijo
que estábamos yendo en búsqueda de los " lomo negro ".
Nos llevó al Callejón de Urrutia. Fondeamos enfrentados unos
50 mts. a los juncos. Ahí Fabio nos recomendó que usemos las
clásicas líneas de 3 boyas con brazoladas de entre 20 y 30
cms. sin puntero. "Los vamos a pescar a flor de agua" dijo. Apenas
pasados unos minutos y reubico la embarcación ya que no le gustaba
como había quedado. Ahora sí !!! El primer pique se hizo presente
si hasta acá les había dicho que los de Fernández eran
combativos. Ah bueno. Estos lomo negro realmente no querían salir
del agua !!! Se llevaban toda la línea y pegaban unas corridas fantásticas
!!! Para poder hacer la pesca de estos ejemplares Fabio nos decía
que no solo debíamos poner el cuerpo en actitud, sino que también
debíamos poner "cara de pescadores" ya que LOS TIENEN QUE
CLAVAR!! LOS TIENEN QUE PESCAR!! No son fáciles, a la primera duda
fuera el pique y fuera la carnada. Unos minutos de adaptación y pudimos
encontrar la manera de clavarlos alzando unas cuantas piezas. Si bien de
porte inferior Urrutia da combate !!! De todas formas Fabio insistía
en que se podía dar alguna sorpresa, ejemplares de más de
1.5 kilos serían posibles. La tarde iba cayendo y nos encontraba
con más de 50 capturas destacadas que iban a ser fileteadas por Chicho
en La Tablada. Y arrimándonos a la costa nos alejábamos de
la pesca .... En fin. Ya nos avanzaba el recuerdo.
![]() Don
Miguel y algunos de los buenos
|
.
|
![]() Para
muestra ....
|
No hay
mucho para decir en este cierre. Nos encontramos con una persona muy pero
muy amable, que tiene muy muy claro su trabajo, que en definitiva es lo
que uno, como pescador, va a buscar. Se nota que intenta por todos los medios
posibles para que uno se vaya satisfecho. No me considero en condiciones
de dar un puntaje a una persona, pero de lo que sí estoy en condiciones
de aconsejarles es que prueben una vez con Fabio que no se van a arrepentir
..... Y todo esto lo confirmamos ya que no es la primera salida con él.
Y no será la última.
Fabio Zayas
Teléfono fijo: (02257) 42-0650 / Celular: (02257) 15 66-7858
Mail to: zayasbar@hotmail.com / fabiozayas@speedy.com.ar