LA SALADA GRANDE
una actualidad complicada pero rendidora
El pasado 2011 comenzó con una laguna con muy buen nivel de agua pero, como es de público conocimiento, a medida que transcurría el verano y posteriormente el otoño, la escasez de lluvias en General Madariaga y sus alrededores hizo que se produzca un momento de gran sequía en toda la zona. Esto concluyó con una bajante de importancia en toda la cuenca, y como consecuencia una pérdida del nivel de agua muy importante de la laguna La Salada Grande, su principal referente.
La
pesca estuvo floja durante gran parte del otoño y del invierno, llegando
a estar casi nula durante los meses de mayo, junio y julio del pasado año. Pero como no hay mal que dure 100 años ni
cuerpo que lo resista; así fue que en agosto hubo
precipitaciones que promediaron 300 mms, lo que ocasionó
que la laguna recuperase unos 30 cms., los que fueron
de vital importancia para poder embarcar con normalidad desde el Club de Pesca
Gral Madariaga y poder navegar con total comodidad pero con reparos, por casi
todo el espejo. En cuanto al nivel y la navegación debemos ser muy
prudentes al movernos en el agua por dos razones fundamentales: Está
baja y los motores al andar levantan mucho sedimento liviano del fondo y podemos
encontrarnos de golpe con algún sector bajo que puede ocasionarnos
un mal momento. La suba del nivel de agua también produjo que la gambarrusa
y cola de zorro tampoco permanezca en suspensión como lo estuvo durante casi todo el 2011.
De a poco la pesca se fue recuperando y comenzaron a aparecer lindos ejemplares de pejerrey de excelente tamaño y muy bien alimentados. Ahora, nuevamente verano, a medida que van aumentando las temperaturas y el nivel de agua (con las últimas llluvias), se incrementa la actividad de estos peces que durante la falta de nivel, y como consecuencia de la turbidez del agua, se mostraron altamente inactivos. Pero como todo vuelve les cuento que estuvimos pescando bien durante las últimas semanas, barriendo toda la zona de conchillas que se encuentran alrededor de la Península de Melón Gil y sobre la Barranca de Los Loros, obteniendo ejemplares que superaron en muchos casos los 40 cms. de longitud, y que acusaron en la balanza 800 gramos.


La pesca se realiza con el bote fondeado y sobre las orillas, en especial en las nacientes del viento donde el agua se encuentra mucho más decantada y de color verdoso transparente, pero a medida que entramos en las zonas de viento el agua se enturbia (por el bajo nivel). Es decisivo tener la precaución de cortar el motor varios cientos de metros antes y acercarce allugar de pesca a remo o a pértiga, ya que de lo contrario alejamos a los ejemplares y la pesca se vuelve nula en el lugar. Es también importante usar los elementos adecuados para que se produzcan los piques y las capturas: El conjunto lo más liviano posible. El pejerrey come a flote por lo que es recomendable el uso de líneas tramposas, en las que las brazoladas no están atada a la boya principal sino a una más pequeña, de preferencia esférica, de entre 12 y 15 milímetros de diámetro. Esto produce que el pez al tomar la carnada sienta una mínima resistencia y no suelte el engaño antes de la clavada.


Estas líneas se pueden armar con la "trampa" en la madre del aparejo, o también se puede armar una brazolada larga y colocarla (con nudos corredizos) sobre ésta última. La decisión dependerá del momento y de la preferencia del pescador por el manejo de una u otra línea. También es fundamental cargar los reels con nylon fino (no más del 0.26) de los nuevos "floatings lines" de color verde flúo (para que se distinga en el agua) y que vienen con cierta flotabilidad, y colocarle la noche anterior, en todo el carretel, un buen flotalíneas en pasta sin exagerar, ya que si lo dejamos muy empapado se le pegará la mugre y entorpecerá el rendimiento. Esto último es muy importante ya que al pescar anclados debemos arrojar los aparejos de 3 boyas sin puntero a favor del viento y dejarlos derivar, lo que hará que bastante nylon quede apoyado sobre el agua y no se hunda. En el caso de optar por el uso de un multifilamento, éste debe ser muy fino, a la vez muy resistente, y tener una gran flotabilidad, característica que no todos estos productos poseen.


La carnada clásica sigue siendo la plateadita viva de tamaño mediano o un ramillete de mojarras pequeñas, ya que las medianas siguen siendo difíciles de conseguir. También rinde el filete de dientudo fresco, despinado y descamado, cortado en rectángulos generosos y pasados por el anzuelo una sola vez para que flamée.
La mañana se presentó
fría con vientos suaves del NO. Embarcamos en
el Club y nos dirigimos a la Barranca
de los Loros, la que se encuentra sobre la misma costa del Club enfrentada
"triangulada" con la península de Melón Gil. Fondeamos, y recién pasadas las dos primeras
horas
tuve el primer pique, que resultó ser el pejerrey más grande
de la jornada, un ejemplar que estuvo cerca de los 50 cms. de largo.
Luego nos movimos un poco, siempre a remo y sin perder la naciente del viento,
y ahí empezó la pesca, cumpliendo
la cuota con ejemplares de excelente tamaño, no sin antes haber
cambiado de lugar unas 5 ó 6 veces a medida que los piques agitaban el agua. La línea que mas rindió
fue una armada con boyas cometa número 5, de color verde limón
y de madera balsa, armada sin puntero y con una separación entre boyas
de 1,50 mts., con brazoladas largas (1 metro) sobre las cuales trabajaba
la "tramposa" de 12 milímetros,
enganchada con nudos corredizos para regular la profundidad, que
en este caso no pasó de los 15 centímetros. Difícil y ocasionalla recuperación
que va teniendo este ámbito, la que depende con exclusividad de las precipitaciones que caigan en el área, las que todos esperamos con ansias. Esta
es la pesca que nos entrega la
Salada Grande, buenos tamaños y pescas de alrededor de 30 ejemplares por bote, no solo encontrándolo (que ya es difícil), sino también haciendo bien los deberes. Pensamos
que los piques se van a incrementar a medida que y
los días se disipe un poco tanto calor y la laguna aumente un poco su nivel.
Hoy, 10 de enero del 2012, si bien el nivel de agua de la laguna deja mucho que desear y muchos guías ya retiraron sus trackers dejando de ofrecer sus servicios, quedando solo abiertas al público las instalaciones del Club de Pesca y Náutica General Madariaga, todavía se pueden capturar muy buenos ejemplares sabiendo donde y en que momento preciso del día. Arriesgando motores todavía brindamos el servicio de pesca en todo el espejo, el mismo que nos diera tantas satisfacciones durante tantos años, motivo por el cua no lo vamos a abandonar.
Fabio
Zayas: Guía de pesca. (02257) 42-0650 / (02257) 15
66-7858.
mail to: zayasbar@hotmail.com /
fabiozayas@speedy.com.ar
Tres trackers de 6.40 mts. con timoneles y guías profesionales.