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DETALLE
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La
laguna Los Horcones es un imperdible en la agenda de invierno para la
pesca de pejerreyes, y más aún porque estos tienen, gastronómicamente,
un sabor superior al de sus familiares de otras lagunas. Y no muchos
pescadores saben que con calor la pesca del pejerrey
no solo no afloja, sino que se le suman tarariras, grandes bagres y
enormes dientudos, aunque todos hoy ya sabemos que este año las
primeras no están disponibles. Llegamos al Paseo Los Horcones
a las 9:30 de la mañana pensando que iba a haber muy poca gente
pero ¡Oh sorpresa! casi no quedaban botes. Luego
de saludar y preparar los equipos en el muelle para más comodidad,
bajamos un bote bajo un sol que ya calentaba. Nos decía Carlos:
"La laguna recuperó mucha agua con las lluvias, pero el
pejerrey se desparramó y hay que buscarlo con algo de conocimiento
y trabajo".
A
la velocidad a la que nos impulsaban las 27 libras del eléctrico,
fuimos al "lugarcito" donde Horacio había pescado bien
antes de las lluvias. Llegamos donde siempre capturó los grandes,
y cañas al agua. El pique fue automático. Un pejerrey
de medida tomó una plateadita en la línea de Carmelo.
Mientras éste levantaba su captura Horacio clavó otro.
Yo entre el equipo y las cámaras no sabía que hacer, hasta
que pensé: "Acá me lleno de imágenes en una
hora y después pesco..." Abandoné la caña
y agarré fuerte la cámara... Y así me quedé,
esperando el pique que no vino. Armé una línea de fondo
con 2 brazoladas para probar cerca de los juncos a ver si podía
clavar el grande, pero sin suerte. Nos movimos hacia sectores más
profundos (estábamos pescando en menos de 70 cms. de agua) para
seguir intentando, pero solo logramos algunas capturas aisladas.
Mientras
masticábamos unas patas y unos muslos de pollo frío, Horacio
nos propuso mover hacia la bahía que hay detrás de la
península a la izquierda del Paseo, y muy despacio nos fuimos
acercando a la zona elegida. Manzanas y duraznos después del
pollo, y líneas al agua. Aca si que Horacio se lució.
Nos fondeó a 10 metros del mejor lugar de la laguna. Capturas
continuas y sostenidas de ejemplares de más de 30 cms. (todos
muy parejos) se fueron enganchando del labio uno tras otro en cuanta
línea estuviera en el agua (menos la mía). La pesca estaba
en menos de un metro de agua con brazoladas a 20 cms. del fondo, encarnando
alternadamente con plateadita o con filete de dentudo fresco recién
pescado en la zona en la que habíamos fondeado la primera vez.
Pero lo extraño es que pescábamos en un espacio de 150
metros cuadrados. Si nos salíamos de ahí hacia el centro
del espejo, los piques se volvían escasos y espaciados, y si
lanzábamos más lejos hacia la costa pinchábamos
dientudos. Eso sí: Unos dientudos dignos de
admiración
por el tamaño y la pelea ofrecida al pescador. Un detalle: Mientras
pescamos con el viento de frente tuvimos la mayor cantidad de piques.
Cuando decidimos movernos para acomodarnos con el viento de espaldas,
dando una enorme vuelta para no alterar el ambiente, se cortó
casi por completo, aún en el mismo lugar sobre el que pescábamos.
Pensamos que con la movida los peces se habían disparado así
que nos soltamos y dejamos llevar por el viento. Pasamos por sobre donde
había estado el cardumen y fondeamos en el mismo lugar que al
principio. Volvimos a lanzar contra el viento y seguimos pescando. Increíble.
Pienso que esto se debió a la manera de derivar de los aparejos,
que no era la misma en ese caso que con el viento de espaldas. Mientras
tanto Carmelo y Horacio, bajo la bonanza de una luna nueva que casi
siempre bendice a los pescadores deportivos, seguían pescando.
Cuando no eran grandes dientudos eran largos pejerreyes de más
de 30 cms.
Cuando
el pique empezó a ralear, Horacio, empedernido como pocos con
sus convicciones, nos hizo ver la posibilidad de volver donde habíamos
comenzado el día en busca de los grandes en "su lugarcito",
ese en el siempre pesca de los buenos cuando nadie saca nada. Y como
ya la cuota estaba cumplida con creces (completamos más de 50
pejerreyes de hasta 32 cms. más los chicos y los devueltos al
agua a última hora porque no iban a ser limpiados), le hicimos
caso. Conectamos la batería y colocamos el mando del eléctrico
en velocidad cinco. Tardamos un rato en llegar, pero el entusiasmo nos
avanzó al distinguir sobre la superficie del agua los "bulos"
con los que las flechas de plata nos mostraban su desordenada actividad.
Carmelo, siempre el primero, tardó dos segundos en depositar
sus 3 boyas sobre el agua acusando a los pocos minutos un pique. Al
levantarlo vimos que seguían presentándose los de 30 y
algo de centímetros. Horacio fue el segundo, mientras yo insistía
en el lugar nuevamente con una línea de fondo en busca del monstruo
de 45 para la foto. La ansiedad y la hora avanzada bajo un viento sur
sostenido nos hizo prometer que ante la posibilidad de pinchar un ejemplar
de más de 35 centímetros éste sería devuelto
al agua. Y como si la comunicación entre nosotros hubiese traspasado
la superficie del agua, un pejerrey flaco de casi 40 centímetros
masticó la mojarra ofrecida en el segundo flotante del aparejo
"Carmeliano". La lucha fue un poco más extensa que
con los otros lo que auguraba buenas noticias. Y así fue como
después de la foto se cumplió con lo establecido. El pejerrey
fue devuelto a su ambiente con la gratitud que merecía el caso,
dándonos el impulso necesario para volver cuantas veces podamos
a esta laguna que muy pocas veces defrauda.
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Este
espejo presenta, en este arranque de temporada, signos de una
excelente población de ejemplares de 30 centímetros,
evidenciada por los permanentes "bulos" que pueden apreciarse
en superficie y por la sucesión continua de piques, y hasta
le podría decir que si pinchamos dos fuera de medida le
estoy exagerando. Los dientudos están activos en las zonas
bajas (con agua más templada) en ubicación contra
posicionada con los pejerreyes: Cuando unos están arriba
los otros están abajo, así que ya sabe en que momento
cambiar el largo de las brazoladas.
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La
verdad visitamos el ámbito ante una invitación de Carlos
Guerrero, quien se comunicó con nosotros para informarnos que
el pique estaba bueno para los que la conocían, fue cuando decidimos
convocar a Horacio, un experto en el tema del pejerrey de Los Horcones
(entre otras pescas que les prometemos mostrar) para hacer al lanzamiento
del invierno que se viene en un ámbito indiscutible, con cantidad
y calidad de pejerreyes y bien administrado. La pesca en esta laguna
tiene algunos detalles importantes: No suele ser continua. La confrontación
entre la sabiduría del pescador y la laguna se presenta en la
dificultad de lograr una pesca constante, que por momentos nos recuerda
otros ambientes como la laguna Kakel Huincul o el caudaloso Río
Negro donde, luego de pescar uno o dos de los grandes pejerreyes que
ofrecen, debemos mudar el lugar para no estar destinados al "sapo"
el resto del día. La carnada ideal para el pejerrey de esta laguna
es la plateadita enhebrada una sola vez de cola a cabeza. El filete
de dientudo bien prolijo anda bien pero el de pejerrey no, aún
descamado y descarnado, porque parece que acá no es tan caníbal
como en otras lagunas. Y use toda la prolijidad de la que sea capaz
a la hora de presentar las carnadas, sea la que fuere, desde mojarra
viva hasta tripa de ave. Lo que tiene de bueno es que no va a defraudar
a nadie, ni al iniciado ni al experto, aunque por supuesto los unos
van a pescar más y mejor que los otros. Una última recomendaación:
La pesca al garete no
rinde. La conclusión es que si pescamos a más de un metro
se desvirtúa la deriva del aparejo junto con la embarcación,
arrastrando el cebo entre las plantas desmereciendo su presencia en
el agua. Sepamos que es difícil encontrar pejerrey a menos de
40 cms. de la superficie y es indispensable un viento moderado para
alcanzar el éxito. Y sepa que las mejores capturas se dieron
este día con los aparejos de flote en deriva muerta a merced
del viento de frente.
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| PARA
IMPRIMIR O RECORDAR
Es
una laguna típicamente pampeana, de aguas salobres en la
que la pesca se hace con la superficie rizada. En el verano los
dientudos compiten con el pejerrey. Las tarariras están
entre los juncales de las orillas y en los bajos. Lo mismo pasa
con el pejerrey grande. Los de 30 cms. para arriba son por lo
general gordos, y si bien no son peleadores se hacen "pesados"
en el anzuelo. Use siempre equipos livianos y esté atento
a los diferentes piques. Frote el hilo del reel con flotalíneas
(la noche anterior y no demasiado) o use multifilamento del 14.
Por
momentos el pique del pejerrey parece de dientudo y el de dientudo
de pejerrey. Si se plancha búsquelo a fondo sobre los juncos
o váyase. La mejor carnada es el filete de dientudo fresco,
natural, muy prolijo, descarnado y sin descamar, pinchado una
sola vez de la parte negra. No exagere con los anzuelos ni con
la carnada. La plateadita, la tripa de ave y la lombriz de tierra
son otra buena opción. Encarne tapando el anzuelo pero
descarte las carnadas grandes. Hay
lugares que siempre rinden más que otros como la bahía
Oeste de la península, los bajos a la derecha del muelle
y las profundidades de la orilla con barranquitas frente al Club
House del paseo. Ojo con el fondo de tosca y con las hélices
si decide pasar cerca de esta punta. Pesque fondeado, el garete
es sinónimo fracaso, pero no así la deriva muerta
y lenta del aparejo. Cambiar varias veces de lugar es pescar bien.
El Paseo Los Horcones tiene 18 botes por lo que le conviene
reservar siempre antes de ir. Los 3.500 metros de tierra son intransitables
con lluvia. Carlos nunca va a mentir (ni exagerar) si le consultan
el pique. No piense en pescar con paternoster, pero mida la profundidad
y empiece a pescar a 10 cms. del fondo para después empezar
a acortar las brazoladas. Lleve mentalidad de "bien abajo"
aún con viento. El pejerrey es de boca chica por lo que
un anzuelo nº 3 está bien. Si no pesca no se desespere,
cambie de lugar. Si pesca lejos del bote use boyas del tipo palito
desparejo para ver bien el pique. Cerca va a pescar mejor con
redondas chicas. Solo use boyón impulsor si es necesario,
hace mucho ruido al caer y este es un ámbito donde el silencio
es bueno. Reemplázelo por una boya lastrada. Si usa caña
corta sacrifique una boya y use puntero pasante. Si pesca a fondo
de embarcado, hágalo con una línea del tipo barranquín.
De costa búsquelo siempre a fondo sobre las barranquitas,
use chicote para el lanzamiento, coloque brazoladas largas, plomo
perita mediano y ate la carnada. Lleve
repelente, anteojos de sol, ropa de manga larga, gorra o sombrero,
agua potable, chaleco salvavidas puesto, muerto, copo, elementos
livianos, plateadita viva, plomos livianos, brazoladas largas,
anzuelos chicos y variedad de equipos. Solo permiten motores eléctricos
y/o 4 tiempos a velocidades moderadas.
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MUY
IMPORTANTE
RESERVAR, en un ambiente tan solicitado. Comuníquese con Carlos Guerrero para no llegar y complicarse por no haber botes disponibles o lugar para pescar cómodo desde la costa. |
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LOS
HORCONES
Tiene unas 700 hectáreas con una profundidad máxima de 2 metros, fondo de sedimento "pesado", algo de tosca, algunos manchones de juncos, agua salobre y costas combinadas entre playas suaves y barrancas bajas. |
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EQUIPOS
Telescópicas de 3.60 y 3.90 mts. frontales chicos, boyas chicas doble palito desparejo, yo-yo 12 mms. moneda, y chupetonas, y una de fondo con 2 anzuelos. Anzuelos MUSTAD 277E Nº 3. Nylon ULTRAMAX 0.2.5 |
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ACCESOS
Del km. 12 de la ruta 74 hay 3.500 metros de tierra intransitable con lluvia (hay carteles). |
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REGLAMENTACIONES
Temporada de pesca: 25 piezas mayores a 25 cms. por pescador y por día. Temporada de veda: 20 piezas mayores a 25 cms. por pescador y por día. NO permiten motores 2 tiempos, solo eléctricos y 4 tiempos circulando lentamente. |
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