
Muchas
ganas teníamos de pescar en Mendoza, y con esa idea salimos antes
de fin de año para cambiar la rutina de mostrar los lugares de siempre,
con la pesca de casi siempre y con los mismos comentarios alguna vez ya
escritos, palabras más o palabras menos. Renovarse es bueno, y por
eso recorrimos 1.450 kms. por simple turismo, cumplimos con la promesa de
mostrar nuestros viajes que acompañan a la pesca, y de paso pescar.
Porque la base de nuestra salida por primera vez no fue la pesca en sí,
sino todo lo que la rodea, pescáramos o no. Y así conocimos
a "Tony" Cutri y a "Gaby", su señora, con quienes
compartimos un par de horas de pesca ante la atenta mirada de María
de los Angeles que siempre tiene presentes las salidas con "poca pesca",
teniendo luego la mala suerte que el día programado para empuñar
la caña nos fue adverso con viento, frío y lluvia, pero la
pesca la mostramos aunque no la hayamos hecho nosotros, relatada por sus
verdaderos gestores. Acá vamos:
"Lo
primero a tener en cuenta, dice Cutri, es que estamos a unos 1.400 msnm.
Acá habitan grandes arco iris (la especie más abundante) y
muy buenas marrones pero, sobre todas las cosas, es un ambiente totalmente
nuevo con poca presión de pesca. Por ahora la cosa para nosotros
va de costa, generalmente con moscas Marabu muddler atadas sobre anzuelos
pequeños y sin rebaba (así Eduardo "Gordo" Garbin
clavó la marrón de la foto que pesó 1,400 kgs.) atada
a un tippet 4X para no restarle naturalidad y tratando de ubicarla lo más
cerca posible de las plantas que apenas sobresalen del agua cerca de la
orilla. También usamos Wooly bugger, casi siempre verde oliva, que
es raro que fallen deparándonos buenas sorpresas como la arco iris
de la foto pinchada por Mariano "Chino" Grisenti que acusó
1.500 kgs. Una vez depositada la mosca sobre el agua y luego del segundo
de descanso comienzo a traccionar de acuerdo al viento, a la claridad del
agua, a la luz, a la hora, a la cantidad de gente que está cerca
mio, en fin: A lo que me indica mi instinto. Ese es el punto de partida.
Luego vendrán los casteos en abanico tratando de encender a las truchas
cercanas. Por lo general busco en los sectores de la costa Norte donde se
forman preciosas bahías con buen rinde (cuando el clima ayuda) siempre
tratando de ubicar los desplazamientos que pueden observarse sobre la superficie
del agua que me marcan donde está la actividad. Por lo general los
piques se dan juntos, en un mismo lugar y en un mismo momento, para luego
dejarnos con un tiempo de espera. Pero los casteos siguen y siguen sin hacerle
caso al cansancio, aunque no tenga ni un toque. Muchos intentan la pesca
desde flotadores individuales ubicándose por lo general cerca de
las orillas, a no más de 100 metros de la costa, siendo ésta
una buena opción".
Las
fotos muestran 3 buenas capturas de orilla apenas iniciada la temporada,
lo que habla de que la pesca posiblemente se mantenga a pesar del bajo nivel
de la presa. Acá lo bueno es que no hay horarios para pescar y que
se están construyendo accesos hasta el agua, lo que no se si ayudará
a la pesca o la arruinará. Digo esto porque al ser más fácil
llegar hasta la orilla seguro se "arrimarán" aquellos que
se hacen llamar pescadores deportivos, si se me entiende. También
se permite la pesca en spinning en la que incursioné poco y solo
con spinners chicas y plateadas, por ahora, pero ya mucha gente se está
interiorizando en el tema para guiar a las ocasionales visitas que se acerquen
al espejo. Y si nos toca un día de mucho viento nos queda el río
Blanco, camino a Vallecitos, con sus pozones, en los que seguro encontraremos
buenas arco iris en un río difícil, correntoso y empinado
pero digno de caminarse y valorarse.
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A
tener en cuenta: Solo se permite navegar bote a remo o con
flotadores individuales. También se prohíbe la
pesca con carnada y/o de noche. Los equipos #5 como máximo
son lo ideal dado el tamaño de las marrones que a veces
alcanzan los cuatro kilos, aunque las capturas usuales son arco
iris de entre 0.500 a 1.300 kgs. La pesca se da mejor de flote,
cerca de las orillas, en días soleados y al reparo del
viento.
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"Pero insisto en que ahora lo importante es tratar de develar los secretos del Dique, todo un desafío en este flamante ambiente en el que las preguntas están a flor de labios: ¿Estaré usando la mosca indicada? ¿Será la luz más apropiada? ¿Traeré a la velocidad correcta? ¿El hundimiento será el adecuado? Y cuando sienta el pique y crea que ya la tiene, verá que le queda todo por aprender. Un desafío que deberá aprender solo en la tierra del sol y del buen vino; y ahora de las truchas del Dique Potrerillos". Esperemos que las autoridades se pongan las pilas.
A Cabañas Villa Campestre por dejarnos dormir en lo mejor de Potrerillos:
(02624) 48-1122 info@villacampestre.com.ar / www.villacampestre.com.ar