Lo invitamos a conocer los encantos de La Villa
Villa La Angostura en El Neuquén es, a mi criterio personal,
uno de los lugares más lindos del mundo, y ni les cuento sobre
su gente. Para iniciarlos en este paseo les aclaro que los pioneros del
lugar y sus descendientes aún mantienen intactos los encantos naturales
necesarios para el soporte de la zona, interviniendo en todo lo que pueda
atacar al medio ambiente en cualquiera de sus exponentes. Protegen el
bosque, la fauna y hasta las nuevas construcciones con hábiles
técnicas de "no agresión al medio ambiente" puestas
en marcha con un excelente criterio por las autoridades correspondientes.
Esto habla a favor de la conservación de lo natural que es uno
de los encantos por el que la gente visita el lugar. La costa con el majestuoso
Nahuel Huapi, los cómodos y sencillos accesos de casi cualquier
punto del país con rutas bien mantenidas y con un aeropuerto internacional
en la vecina ciudad de San Carlos de Bariloche, hacen de Villa La Angostura
el punto de partida para un fantástico e inolvidable paseo por
la cordillera de Los Andes y la Patagonia argentina.
El
turismo en la zona, tanto nacional como internacional, constituye el principal
movimiento humano durante todo el año y se desarrolla en verano
con el turista de temporada vacacional y la pesca deportiva y en invierno
con la práctica del esquí en el Cerro Bayo. Ambas opciones
son más que válidas y justifican cualquiera de las dos opciones,
o ambas. La cara visible de la Villa cambia durante las cuatro estaciones
mostrándonos aspectos totalmente diferentes a los visitantes y
sorprendiéndonos constantemente la vista y los sentidos. Esta Aldea
de montaña, como la llaman sus habitantes, es especialista en recibir
a sus visitantes e invitados haciendo que todos y cada uno nos vayamos
queriendo regresar siempre y a cada momento.
Y todo esto acompañado de la maravillosa hospitalidad de
la gente de esta aldea donde podemos elegir para alojarnos entre las clásicas
cabañas, los Relais & Chateaux de primer nivel, las hosterías
y los albergues donde siempre seremos recibidos con el cariño de
su gente. Podemos encontrar estos servicios desde el pleno centro de la
Villa hasta los lugares más inhóspitos enclavados en medio
de la cordillera donde seguramente nos despertará el silencio de
la naturaleza en todo su esplendor. La gastronomía nos brinda los
clásicos platos regionales preparados con los conocimientos en
cocina internacional de los chefs del momento con la calidez de la cocina
casera de la abuela en típicos ambientes montañeses para
que nuestro paladar disfrute plenamente de ello.
Y ni le cuento la variedad y cantidad de paseos de los que puede
disfrutar durante su estadía o su visita diaria: Excursiones organizadas
a puntos clásicos del lugar como son el Mirador Belvedere, el Bosque
de Arrayanes en la península de Quetrihué, los paseos lacustres
y terrestres, las bicicleteadas, los ascensos a los diferentes picos,
las cabalgatas, los paseos en cuatriciclos, el turismo aventura, el ski,
el golf, etc. O sea que el abanico de posibilidades es casi infinito además
de los paseos por puntos cercanos tanto para una excursión de medio
dia o dia entero. Y para recibirnos a la vuelta están todas
las fantásticas comodidades que nos ofrece la Villa.
Por supuesto la pesca deportiva que tiene en la Villa uno de los
mejores exponentes de la Patagonia Norte, con todas las posibilidades
de pesca tanto en aguas lacustres para practicar la modalidad "trolling"
en el Nahuel Huapi donde Alicia (de "Las Cabañas de Alicia"
y gran pescadora) siempre dice que están las grandes. Las bocas
de los ríos Bonito, Estacada, Ragintuco, Machete, Huemul y el famoso
Correntoso entre otros, son los lugares ideales para castear en busca
del placer de la captura y devolución. Los lagos vecinos como el
Espejo, el Traful y el Correntoso con la boca del Ruca Malen donde las
grandes marrones son un hecho constante, y los ríos como el Limay
(con su embocadura a solo 50 kms de la Villa) son lugares donde seguramente
nos sentiremos más que complacidos, porque por el simple hecho
de estar pescando en la zona muchos de nosostros somos felices.